Fuentes fidedignas. Por Isaias Alvarez

A Miguel Ángel Almaraz le urgía que le entregaran la COMAPA de Río Bravo, pero Humberto Prieto Herrera acaba de poner sobre la mesa una pregunta bastante incómoda: ¿por qué habría que entregarle un organismo que actualmente funciona, tiene finanzas sanas y buena operatividad a un alcalde cuya capacidad para administrarlo está siendo cuestionada?

Según explicó el presidente de la junta de gobierno del Congreso local, incluso existe un posicionamiento de Acción Nacional reconociendo precisamente el trabajo que se realiza en la COMAPA. Es decir, el mismo partido que llevó a Almaraz a la presidencia municipal admite que el organismo está funcionando bien. Entonces la pregunta cae por su propio peso: ¿cuál es la urgencia por cambiar de manos algo que hasta los propios panistas reconocen que está dando resultados?

Humberto no se anduvo con demasiadas cortesías al explicar por qué duda que el Ayuntamiento esté preparado para recibirla. “Su presidente municipal es un presidente que no respeta la ley de entrada”, dijo, y enseguida habló de los “caprichos” de Almaraz y de decisiones tomadas aun cuando, sostuvo, se esté “pisoteando la ley”.

El ejemplo fue inevitable: Las Liebres. Ahí se realizó una feria en instalaciones que habían recibido una importante inversión y el resultado todavía persigue al alcalde. Almaraz prometió públicamente que dejaría el lugar mejor que antes; sin embargo, meses después la realidad es muy diferente. Para Prieto, aquello no sólo habla de una mala decisión, sino de algo más grave: la manera en que se toman decisiones y administran las cuentas.

“Vemos total opacidad, ni siquiera rinde cuentas a sus electores, a la gente de Río Bravo”, señaló el diputado. Y remató todavía más fuerte al asegurar que eso habla de “una falta de transparencia” y hasta de “falta de humildad hacia la gente que lo eligió”.

Ahí está realmente el corazón del asunto. COMAPA no es cualquier oficina municipal donde le recortas el salario a los empleados a la mitad – como lo hace en el ayuntamiento-, es un organismo que recauda diariamente, maneja contratos, proveedores, nómina, obras, mantenimiento e infraestructura. Administra dinero, pero también algo todavía más delicado: el agua de una ciudad entera. Por eso resulta lógico que antes de entregar las llaves alguien pregunte quién va a manejarla, con qué capacidad y bajo qué controles.

Prieto lo dijo directamente: ese comportamiento “nos pone a dudar su capacidad para llevar de manera correcta la COMAPA” y advirtió sobre el riesgo de afectar el vital líquido en Río Bravo. No está hablando solamente de diferencias entre Morena y PAN; está cuestionando si la administración de Almaraz ofrece suficientes garantías para hacerse responsable de un organismo de ese tamaño.

Y luego remató con: “A lo mejor quiere otra oficina para hacer TikToks”. Prieto sabe dónde pegar. Almaraz ha convertido las redes sociales en una parte central de su manera de gobernar, pero una cosa es producir videos, transmitir actividades y estar atento a quien lo crítica para mandar a sus bots a defenderlo, y otra muy diferente administrar una COMAPA.

El diputado todavía añadió: “Nos queda claro que su prioridad son las redes sociales y no la gente de Río Bravo”. Fuerte, sí. Pero el alcalde tuvo oportunidad de demostrar lo contrario. No con un TikTok respondiéndole a Humberto, sino presentando cuentas, proyectos, capacidad técnica y una explicación seria de qué pretende hacer con COMAPA si algún día llega a recibirla.

Además quedó pendiente otro asunto. Cuando le preguntaron a Prieto sobre la rendición de cuentas de Almaraz, respondió sin rodeos: “Primero no rinde cuentas, tú sabes”. Después recordó la nueva obligación de los municipios de enviar sus informes al Congreso y agregó, sobre la posibilidad de que Río Bravo no lo hiciera: “Obviamente, tampoco nos impresionaría que no lo hicieran”.

Eso ya pinta de cuerpo entero el nivel de confianza política que existe. Almaraz podrá patalear, responder, grabar un video o decir que todo se trata de persecución política. Pero tiene un problema más difícil de explicar: Humberto Prieto no sólo está cuestionando su capacidad para recibir COMAPA; también recordó que el propio Acción Nacional reconoce que el organismo tiene finanzas sanas y funciona correctamente.

Entonces, antes de exigir que se la entreguen, el alcalde debería contestar algo mucho más sencillo: ¿qué va a mejorar? Porque si COMAPA funciona, tiene finanzas sanas y hasta su propio partido reconoce el trabajo que se realiza, las ganas de Almaraz por quedarse con ella necesitan una explicación bastante mejor que un pleito político.

Y quizá también convendría entender algo elemental: en política no siempre sale barato ponerse a las patadas con Sansón -como lo ha hecho con el Gobernador-, sobre todo cuando después necesitas que Sansón te entregue las llaves.

Deja un comentario

Tendencias