Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Amigo lector, ni nos pregunte quién ganó las planillas de la elección interna del CDE del PAN. Es algo que se resolverá en tribunales federales.

El tema fue judicializado desde hace meses con al menos 12 expedientes. El proceso tiene sus tiempos y podrían alargarse.

Habíamos dicho que sería un desencuentro de mapaches. Lo es. Lo fue una vez que transcurrió el día “D”. Hay denuncias de compra de votos, de presiones y amenazas por ambos bandos en competencia.

Estaba más que visto que en las urnas la elección se la llevarían Don Truko Verástegui y su eterna asistente Gloria Garza. No pudieron tumbarlos las impugnaciones estilo mafioso de Pancho Cabeza, como la inclusión (inicial) en planilla del ex diputado Llanas Alba y sus relaciones con un cártel delincuencial.

Confirmado que sí hay un “leve” distanciamiento entre el jefe del corral y su ex secretario general, cacique y dueño del imperio cañero con capital en Xicoténcatl.

Al parecer llegaron a un acuerdo tácito interno: no atacarse para aparentar unidad, que alguien no respetó.

Los métodos cabecistas siguieron su curso, como afirmar que la participación de Verástegui fue una estrategia del Gobierno de Tamaulipas para conseguir candidatos a modo en 2027 y, por tanto, en 2028. Incluso armaron una fotografía de AVA con CAVO.

En el domingo 5 de julio las votaciones se dieron entre las 10:00 y las 16:00 horas. Los cómputos comenzaron inmediatamente después. Los primeros resultados, no oficiales, empezaron a circular en redes sociales mostrando la derrota de los presuntos pupilos de Cabeza.

De antemano el favorito era el grupo Truko, un experto en amenazas, como fueron las denuncias que hicieron los opositores, gente de Omeheira López Reyna y Javier Garza de Coss.

El gane no solo es por eso, sino que entre la misma borregada cabecista hay un hartazgo. Se cansaron de estar en la banca, sin ingresos oficiales, y seguir recibiendo órdenes mientras aquel disfruta de sus millones en el lado gringo.

Si los grupos quedaron de lavar su ropa sucia en casa, en la práctica se dieron hasta con la cubeta, como lo muestra la persistente exhibición de la bautizada narcoplanilla de Garza y Verástegui. Utilizaron las mismas redes y anónimos que les han servido por años.

La verdad es que ya no significa nada el triunfo de un grupo u otro. ¿Qué van a administrar? ¿Las derrotas? Don Cachorro Cantú deja un micropartido en el que no hay más de 10 mil militantes y posesionado apenas en unas cuantas alcaldías. Son los restos del naufragio azul.

Menos van a levantar si, en este momento, no se deslindan del cabecismo. Para el imaginario del respetable son ellos los causantes de muchos males que aquejan a los tamaulipecos. Si son del mismo establo no pueden llegar prometiendo borrón y cuenta nueva. La ciudadanía los identifica bien.

Son de la misma ralea, linaje de mala reputación. Basta echarle una mirada al cacicazgo cañero.

Para terminar, no está claro si es una derrota para el mapache mayor. Los resultados en las urnas los pueden revertir tribunales federales y, en última instancia, el CEN podría declarar a Tamaulipas como una delegación que administre los recursos que llegan del subsidio oficial.

Es consecuente decir que, en esta tierra, junta más gente una pelea de perros, o un choque, que el Partido Acción Nacional. No es factible que pierdan el registro local en 2027 porque pueden ganar algunos municipios pequeños donde no los conocen muy bien.

Mientras los azules andan en líos internos cuando el arranque del proceso está a la vuelta de la esquina, los jefes del partido en el poder, Morena, se organizan para la gran batalla.

El fin de semana los jerarcas visitaron los municipios de Abasolo y Gómez Farías. Al primero asistió el presidente del Consejo Estatal, Rómulo Pérez; al segundo, la presidenta estatal, María Guadalupe Gómez, y los diputados Alberto Moctezuma Castillo y Blanca Narro Panameño.

Igual estuvo con ellos, en Abasolo, la senadora Olga Sosa Ruiz, quien incansablemente recorre el territorio estatal.

En Nuevo Laredo, parece que la secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar, decidió participar en el municipio con fines futuristas, a pesar de negarlo, y el fin de semana repartió el periódico Regeneración.

Lo mismo ocurre en Tampico con la diputada Úrsula Salazar, que en esta ocasión no está dispuesta a que le ganen la candidatura. Considera que se la deben.

Muy activo en Reynosa se mantiene el diputado Humberto Prieto Herrera, por lo que pudiera ofrecerse. El fin de semana recorrió el Club de Abuelitos Mi Tesoro, el fraccionamiento Almendros, así como las colonias Cañada, Lomas del Villar y Azteca. También asistió a graduaciones y estuvo con integrantes del Colegio Nacional del Notariado Mexicano.

Tema aparte, a través de la Dirección General Técnica, el Instituto de Geomática y Gestión Territorial y el Centro de Investigación y Desarrollo en Ingeniería Portuaria (CIPIPORT), la UAT participa en la elaboración del Atlas de Riesgos Hidrometeorológicos de Tamaulipas.

Los avances del proyecto fueron expuestos por el rector Dámaso Anaya Alvarado en la Mesa de Paz encabezada por el gobernador Américo Villarreal Anaya. Inicialmente se dará cobertura a 33 municipios.

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