Por JosΓ© Juan Tomas
Tantoyuca, Ver.β En un municipio donde una parte importante de la poblaciΓ³n habla lengua tenek, la falta de traductores certificados se ha convertido en una barrera crΓtica que vulnera el acceso a la justicia, a la atenciΓ³n agraria y a los servicios pΓΊblicos de las comunidades originarias.
Actualmente, apenas existen dos o tres traductores tenek con certificaciΓ³n oficial, revelΓ³ Santos Tenorio del Γngel, comisariado de bienes comunales de San NicolΓ‘s y traductor acreditado. βNo cualquiera puede traducir; la palabra debe tener sentido y contenido. Yo cuento con dos certificaciones avaladas por el INALI y el Centro de Desarrollo IndΓgenaβ, seΓ±alΓ³.
Tenorio subrayΓ³ que tribunales, fiscalΓas y jueces de control necesitan intΓ©rpretes disponibles para garantizar que hablantes de tenek o nΓ‘huatl comprendan los procesos y sentencias en su propio idioma. βSi un mexicano que no entiende inglΓ©s requiere un traductor, aquΓ es exactamente lo mismo: es un derecho protegido por la leyβ, enfatizΓ³.
La carencia tambiΓ©n golpea al sector agrario: campesinos indΓgenas enfrentan trΓ‘mites y reglamentos ΓΊnicamente en espaΓ±ol, lo que los deja en desventaja. βEn Tantoyuca urge que el Centro de AtenciΓ³n Agraria cuente con tecnologΓa, personal remunerado y traductores que atiendan a la gente en huastecoβ, recalcΓ³.
Mientras la mayorΓa de los tantoyuquenses bilingΓΌes carece de certificaciΓ³n oficial, cientos de hablantes tenek siguen afrontando procesos legales, agrarios y administrativos sin comprender del todo sus derechos, una brecha de desigualdad que la ley reconoce, pero que en la prΓ‘ctica sigue sin resolverse.






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