
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- El gobierno estatal detalla el aumento de recursos para rehabilitar la red de distribución eléctrica y expone los motivos del rezago en la infraestructura.
El secretario de Desarrollo Energético Walter Julián Ángel Jiménez atribuye las recientes fallas eléctricas en Tamaulipas al abandono de la red de distribución durante décadas. Los problemas administrativos y la falta de planificación acumularon deficiencias que la Comisión Federal de Electricidad intenta resolver en la actualidad.
Una falla reciente dejó sin servicio a un sector de la población por un problema de confiabilidad combinado con la presencia de fauna y vegetación. Los sistemas envejecidos impidieron ubicar el origen del corte de manera inmediata. El servicio se restableció en su totalidad a la 1:30 de la madrugada del día siguiente, tras recuperar un primer bloque del 30 por ciento en la hora inicial.
La desinversión en la infraestructura comenzó en la década de los años 2000, durante el periodo de Vicente Fox. La estrategia de aquel momento buscaba privatizar el componente de distribución y provocó que los circuitos quedaran sin mantenimiento. A partir de 2015, la empresa estatal quedó trancada y detuvo su crecimiento frente a la demanda real de los usuarios.
El gobierno de Tamaulipas gestionó más de 2,500 millones de pesos con la empresa paraestatal para reactivar los circuitos locales. El gobernador logró un aumento de mil millones en este paquete de obras y la entidad colabora con terrenos para nuevas subestaciones. «En este momento se están generando inversiones históricas de la Comisión Federal que no habían ocurrido en 20 años», expresó el titular de la dependencia.
Una reforma legal aprobada el 18 de marzo de 2025 liberó a la corporación de restricciones judiciales que limitaban el destino de sus recursos de inversión. A pesar de los nuevos fondos, los beneficios físicos en la red demorarán en reflejarse. «Las mejoras no se van a ver en el corto plazo», reconoció el funcionario sobre las condiciones técnicas del sistema eléctrico.
La incidencia de interrupciones presenta una tendencia a la baja por la culminación de la fase climática de mayor calor conocida como canícula. Las estimaciones oficiales proyectan que para el 20 de septiembre el sistema operará con menos del 25 por ciento de los cortes actuales. El próximo año registrará algunas afectaciones que deberán compensarse con los esquemas de obra en marcha.




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