Ciudad Victoria, Tamaulipas.-
La situación de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (COMAPA) de Río Bravo volvió al debate público luego de que el alcalde Miguel Ángel Almaraz Maldonado cuestionara el control estatal del organismo y planteara la posibilidad de recurrir a instancias legales para recuperarlo.

El contexto se da en medio de una crisis financiera que enfrentan diversos organismos operadores de agua en Tamaulipas, muchos de ellos con pasivos acumulados desde administraciones anteriores. De acuerdo con información financiera al cierre de 2025, la COMAPA de Río Bravo registra un pasivo superior a los 410 millones de pesos, de los cuales más de 273 millones corresponden a compromisos a corto plazo.

Ante este panorama, el gobierno estatal ha mantenido la operación del organismo mediante recursos provenientes de programas federales y estatales, con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio. Además, se contempla un proyecto ejecutivo para una nueva planta potabilizadora que permitiría mejorar el suministro de agua en el municipio.

Por otra parte, autoridades han señalado que uno de los principales retos del organismo es la baja recaudación, ya que un alto porcentaje de usuarios no cubre de manera regular el pago del servicio.

El alcalde ha manifestado su intención de asumir el control del organismo, argumentando la necesidad de mejorar la calidad del servicio, mientras que el estado sostiene que la intervención responde a la falta de capacidad operativa y financiera del municipio.

La discusión se da en un contexto en el que especialistas coinciden en que la recuperación de los organismos operadores de agua requiere no solo ajustes administrativos, sino también inversiones de largo plazo y una mayor corresponsabilidad ciudadana en el pago del servicio.

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