
PASADO MERIDIANO
Por Gricelda Guerra Romero
Este viernes, en sesión del Congreso del Estado, fue aprobada la iniciativa de armonización al llamado Plan “B” de la reforma electoral en Tamaulipas, enviada por el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Desde un inicio fue bien recibida la propuesta para reducir el número de síndicos y regidores en los ayuntamientos, debido a que en muchos casos estos espacios han sido utilizados como cuotas de negociación por parte de las dirigencias partidistas. Atrás quedaron los tiempos en que los cabildos representaban de manera más amplia a los distintos sectores sociales de los municipios.
Actualmente resulta frecuente observar la llegada de personajes que poco o nada aportan a la vida pública municipal. Algunos apenas acuden a las sesiones, mientras que otros son prácticamente desconocidos para la ciudadanía. Incluso, en ciertos casos, las oficinas de regidores permanecen cerradas la mayor parte del tiempo, generando la percepción de una representación distante y poco productiva.
También ha sido motivo de cuestionamiento el costo que representan para los ayuntamientos, así como los conflictos políticos que en ocasiones generan al interior de las administraciones municipales.
Con la reforma aprobada, los municipios con más de 100 mil habitantes contarán con cabildos integrados por 15 regidores y una sindicatura. De esas regidurías, 10 corresponderán a la planilla ganadora por mayoría relativa y cinco serán asignadas por representación proporcional.
En los municipios con menos de 30 mil habitantes habrá cuatro regidores de mayoría relativa y dos de representación proporcional. Los municipios de hasta 50 mil habitantes tendrán cinco regidores de mayoría y tres de representación proporcional. Finalmente, aquellos con hasta 100 mil habitantes contarán con ocho regidores de mayoría relativa y cuatro de representación proporcional.
La reducción en el número de integrantes de los cabildos implicará también un aumento en las responsabilidades de quienes ocupen esos cargos, ya que deberán atender un mayor número de comisiones y presentar resultados más visibles para justificar su función pública.
Por otra parte, ante el inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico este próximo lunes, en Matamoros se llevó a cabo la instalación del Consejo Municipal de Protección Civil.
En este organismo participan cuerpos de auxilio, instituciones de salud, cámaras empresariales y dependencias de los tres niveles de gobierno, bajo la coordinación del alcalde Alberto Granados, con el objetivo de actuar de manera conjunta ante cualquier contingencia meteorológica.
De acuerdo con los pronósticos, durante la temporada 2026 se esperan 15 fenómenos hidrometeorológicos.
Protección Civil de Matamoros estima la formación de entre siete y ocho tormentas tropicales, de tres a cinco huracanes de categoría 1 o 2, y entre uno y dos huracanes mayores de categorías 3, 4 o 5.
Ante este panorama, las autoridades exhortaron a la población a mantenerse informada y adoptar medidas preventivas.
Asimismo, se solicitó a todas las instituciones que integran el consejo entregar sus respectivos planes de contingencia para optimizar los tiempos de respuesta y reducir los posibles impactos de los ciclones tropicales.
El alcalde Alberto Granados informó que el municipio ha desarrollado acciones preventivas en materia de infraestructura urbana.
Entre ellas destacan más de 300 trabajos de rehabilitación en la red de drenaje sanitario para disminuir riesgos de inundación, además de las labores de limpieza en drenes realizadas por la Junta de Aguas y Drenaje.
Aunque oficialmente la temporada de huracanes inicia el 1 de junio, la naturaleza ya ha mostrado su fuerza en Matamoros mediante lluvias atípicas que han ocasionado afectaciones menores y han mantenido activas a las cuadrillas de la JAD y al personal del gobierno municipal.




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