Redacción | Tribuna Abierta
Julio 7, 2025

Al menos 81 personas han perdido la vida en Texas como consecuencia de las devastadoras inundaciones registradas entre el 4 y 5 de julio, tras intensas lluvias que provocaron el desbordamiento del río Guadalupe. Entre las víctimas hay 28 niños. Las autoridades confirmaron también que más de 40 personas siguen desaparecidas, entre ellas 10 menores que se encontraban en un campamento en la zona de Kerrville.

La emergencia se intensificó con el rescate de más de 850 personas, gracias a un operativo conjunto que involucra a más de 400 rescatistas de distintas agencias estatales y federales. El gobernador Greg Abbott decretó estado de emergencia en varias regiones del centro y sur del estado, mientras se pronostican más lluvias en las próximas horas.

Las lluvias torrenciales, que superaron los 280 milímetros en algunas zonas, fueron impulsadas por la interacción de un sistema frontal y humedad proveniente de la tormenta tropical Barry. Las autoridades han reconocido que la magnitud del fenómeno sorprendió incluso a los servicios meteorológicos, quienes emitieron alertas apenas unos minutos antes del impacto más severo.

El gobierno federal, a través de la FEMA, ya inició evaluaciones de daños para liberar recursos de emergencia. La prioridad actual sigue siendo la localización de los desaparecidos, muchos de ellos menores de edad.

En Tribuna Abierta daremos seguimiento puntual a esta tragedia y a las decisiones políticas que se desprendan en las próximas horas y días, así como a las voces ciudadanas que comienzan a cuestionar los sistemas de alerta y la preparación institucional ante fenómenos de esta magnitud.

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