Opinión pública



Por Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Dicen que trae la lumbre cerca. La Auditoría Superior de la Federación le reclama cifras mínimas, como 10.1 millones de pesillos, cuenta 2024, que podrá sacar de su chequera en lo que en política se llama “vómito negro”, y todos felices y contentos.

Son parte de los pecadillos de Mario “La Borrega” López Hernández, exalcalde de Matamoros, quien además tiene cuentas pendientes con la Auditoría Superior de Tamaulipas.

Los periodistas interrogaron al jefe de la Junta de Gobierno del Congreso, Humberto Prieto, sobre los saldos de López, lo que calculó en alrededor de 300 milloncejos, pero… no hay prisa, es un procedimiento que deben seguir los auditores.

No, no hay prisa. El doctor es diputado federal. Tiene fuero. Para jalarlo al botellón tendrían que iniciar juicio de procedencia, que no hay necesidad mientras siga votando a favor de las iniciativas de la 4T.

En ese tenor, la Legislatura local y el auditor Francisco Noriega Orozco no necesitan mancharse las manos de sangre o exponerse a malas interpretaciones de venganza política. La faena la puede hacer Doña Fede.

Los fiscalizadores no hallaron papeles sobre la renta de 20 camiones compactadores y maquinaria correspondientes a 2024, así como equipo y herramienta para instalar y dar mantenimiento a transformadores.

La desventaja para el ovino: el presunto ilícito se cometió en el Año de Hidalgo, cuando no podía “pagar” o devolver el billete desde su Tesorería.

Dicen que, cuando a la Federación le quedan a deber un peso, los persigue hasta que se echan. Es el protocolo en el caso del señor López.

Los investigadores de la ASF interrogan a Don Borrega sobre otro billetillo que se “perdió”, cuenta 2023, que anda por los 7.5 melones. Faltan firmas y recibos de renta de copiadoras por 6.1 millones y otros chistecillos.

Le empieza a salir “cola” a la empresa Kawac Construcciones, representada por Guillermo Antonio González Mancilla, quien firmó el contrato MAT-OP-OD-016/2023 con el gobierno de los borregos, en el que salen a relucir los nombres del segundo síndico Alejandro Villafáñez Zamudio y del secretario de Desarrollo Urbano, Samuel Vega García, quienes avalaron irregularidades.

No fue cualquier pesillo. El contrato con Kawac fue por 20.6 melones para la construcción de oficinas del Ayuntamiento en avenida Pedro Cárdenas, cuya realización se llevaría entre el 8 de septiembre de 2023 y el 5 de marzo de 2024.

Al final, los fiscalizadores no dicen qué parte de las obras quedaron solo en el papel.

El hecho es que la ASF remató en su informe: “En conclusión, el municipio de Matamoros, Tamaulipas, no realizó una gestión eficiente de los recursos de las Participaciones Federales a Municipios 2023”.

Otro billete faltó en la cuenta 2022: más de 800 mil lanas por una obra que “opera imparcialmente” y que no brinda beneficio a la población.

¿Por qué no genera beneficios? Es que al presidente se le ocurrió instalar tomas de agua potable —con dinero federal— en lotes baldíos.

Doña Fede no perdona, decíamos.

Por cuanto a devolver el recurso, es como quitarle un pelo a un gato, que puede pagar el señor López y todos contentos. Es millonario.

Si hablamos de la Auditoría Superior del Estado, López queda a deber más. Alrededor de 300 melones, decíamos, de la cuenta 2022 cuando el auditor era el panista Jorge Espino Ascanio.

Lo que con seguridad debe doler más al hoy diputado federal es que también está atorada la cuenta del DIF dirigido por su esposa Marsella Huerta, por malos manejos, según informe también de Espino Ascanio.

En 2021 los “pendientes” fueron por 26 millones, igual con el auditor Espino.

Ya con Noriega Orozco, Matamoros quedó péndulo con mucho dinero: no pudieron justificar hasta 585 millones a través de 91 acciones y recomendaciones.

Total que, de los seis años en que ejerció Don Borrega, reprobó todos los ejercicios. Hay billetes pendientes de recuperación en que los procedimientos avanzan lento. Tardarán tiempo en jalarlo.

Nada en fast track, como dijo Prieto Herrera. No se vaya a pensar que hay venganzas porque al exedil se le soltó la boca en un noticiero nacional.

Por el Congreso del Estado, diputados presentaron iniciativa para castigar hasta con nueve años de cárcel a los “montachoques”, esos que causan accidentes vehiculares para extorsionar o pedir miles por “arreglarse”.

El que presentó una ocurrencia más como iniciativa es el panista y líder de su grupo, Gerardo Peña Flores: castrar a los violadores de menores de edad y “desaparecerlos” como ciudadanos, algo prohibido en México.

El grupo azul está urgente de rating, o quién sabe si será por venganza pues, como sabemos, está preso y en vías de condena un exjefe del Tribunal Electoral de Tamaulipas, precisamente por ese delito. Si en un descuido lo aprueba la Legislatura, al aludido le podrían mochar aquellitos.

En Victoria, luego del periodo de lluvias, el Ayuntamiento que preside Eduardo Gattás reactivó el programa de bacheo para reparar pavimentos. Igual reforzaron el operativo de recolección de basura.

“No vamos a tolerar más rezago en la recolección; el objetivo es claro: trabajo diario para que la ciudad luzca con espacios limpios”, dijo el edil en reunión con su equipo de colaboradores.

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