
Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Quince estados del pacto federal, casi la mitad de los 32, nunca han sido gobernados por una mujer, a pesar de la insistencia en la equidad de género.
Entre ellos se encuentra Tamaulipas, no por una supuesta incapacidad femenina o por una cultura machista, sino por las circunstancias políticas, las estructuras de poder y la lógica de los partidos, que no les han sido favorables.
Ha habido candidatas. No puede decirse que el camino haya estado cerrado. La primera fue Juana García Palomares, de Ocampo, en 1992, postulada por el partido del “ferrocarril”. Sabía que no ganaría; su candidatura fue testimonial.
Después, en 1998, aparecieron Elizabeth Calderón Contreras, por el Partido del Trabajo, y Nelly López Vera, del Partido Verde Ecologista. Fueron postulaciones marginales, sin estructura ni competitividad.
Han pasado 28 años desde entonces y vuelve a hablarse de que en 2028 podría ser el turno de una mujer. Suena bien, pero una candidatura no se decreta por moda ni se construye con consignas.
Habrá elecciones en Durango, Hidalgo, Oaxaca y Tamaulipas. Si el INE ordena paridad, podrían postularse dos mujeres y dos hombres, sin obligar específicamente en qué estados.
Se requiere un perfil posicionado, no construido artificialmente. Hace falta trabajo en territorio, desgaste real y presencia constante. El problema no es jurídico, sino político.
Se ha mencionado a varias figuras. El caso de Adriana Lozano Rodríguez, ex secretaria de Hacienda, perdió fuerza rápidamente. Otras aspirantes no son conocidas fuera de sus municipios o ámbitos laborales, y no recorren territorio.
La idea de una gobernadora encaja con el discurso actual, pero la pregunta es quién tiene estructura, arraigo, narrativa y fuerza política real para competir y ganar.
Las miradas apuntan hacia el Senado. Mientras tanto, otras aspirantes se limitan a aparecer en columnas o rumores.
Para aspirar se necesita peso propio, reconocimiento público y capacidad de competir. Lo demás son especulaciones.
Si Morena decide que la candidatura sea para una mujer en Tamaulipas, la senadora tendría ventaja significativa por su posicionamiento territorial.
Una candidatura no se construye en dos años ni con boletines. Se acredita en territorio.
Como señaló la presidenta Sheinbaum, las candidaturas se ganan caminando, casa por casa.
Hoy, la única figura con margen de operación política es la senadora, con respaldo de estructuras locales y nacionales. Otras aspirantes tendrían que dejar sus cargos, lo cual no parece viable.
En síntesis, una candidatura competitiva se construye con presencia real, no con imagen mediática.
También es claro que fuera de Morena, una candidatura femenina tendría pocas posibilidades de triunfo.
En otro tema, el gobernador Américo Villarreal se reunió con más de tres mil docentes del sindicato, en un evento encabezado por Francisco González Mena, representante del líder nacional Alfonso Cepeda Salas.
El secretario de Educación, Miguel Ángel Valdez, informó que se entregarán mil 600 horas a docentes de Educación Física y que se elaboró el documento “Tamaulipas Educa”, con 10 compromisos y 100 acciones para los próximos 30 meses.
En la UAT, el rector Dámaso Anaya anunció la construcción de un estacionamiento de varios niveles en el Campus Victoria para reducir la saturación vehicular.
Finalmente, el ayuntamiento de Ciudad Victoria impulsa la campaña “Quédate en Victoria” en Semana Santa, junto con el exhorto “Si tomas, no manejes”, además de preparar el tradicional “San Marcazo” en el río San Marcos.




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