Opinión Pública

Felipe Martínez 

Cd. Victoria, Tamaulipas.– La Cruz Roja Mexicana es una institución de asistencia privada (IAP) en la que algunos representantes de la iniciativa privada se habían acostumbrado a vivir de la ubre gubernamental y a levantarse el cuello con dinero del erario.

Cobran servicios como particulares, desde una toma de presión arterial hasta un traslado en ambulancia. Nadie se les va sin pagar.

Dirigida por grupos conservadores de medio pelo, siempre le hicieron la llorona a los políticos para construir edificios, comprar ambulancias, recibir dinero contante y sonante y apoyar sus colectas anuales, una figura que huele a desconfianza.

En Victoria cerró la unidad médica de la Roja, pero ni falta hace. Hay decenas de consultorios Similares que cobran menos por los mismos servicios.

No es la primera vez que “truena” la Cruz Roja Tamaulipas. La ocasión anterior la dejó temblando Francisco Arellano Conde, empresario y aprendiz de político que a todo le tira y a nada le pega.

Se dicen representantes de la iniciativa privada, pero no ponen un quinto de su bolsa. El mejor papel como presidente de la Roja lo ha desempeñado el arquitecto Tirado Saldívar, de Victoria.

Todo era miel sobre hojuelas; le entraron como gato al bofe hasta que llegó la 4T y, en 2018, dejaron de fluir los apoyos millonarios.

Virtualmente la Cruz Roja está hoy en la ilegalidad. En la página de organizaciones de la sociedad civil, el gobierno federal señala que no la avala, no autoriza que la federación, estados o municipios le entreguen beneficios, ni tampoco que lo hagan los particulares.

Más en concreto, la llamada colecta anual que por estas fechas realizan sería irregular.

En 2025 no presentó los informes obligatorios ante Sedesol; en 2023 tampoco, y entre 2017 y 2020 lo hizo de manera extemporánea, lo que le quita el aval del gobierno federal.

Es una sola organización, Cruz Roja Mexicana, con ramificaciones en varias entidades, operando a expensas de los gobiernos locales y municipales, a quienes les sale más barato mantener sus propias unidades de Protección Civil que entregar recursos a filántropos con dinero ajeno.

Da pena decirlo, pero es verdad.

En los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto le dieron hasta el tope al presupuesto.

Entre 2009 y 2017 los apoyos oficiales de la federación fueron por alrededor de 80 millones de pesos, más las aportaciones estatales para “la noble institución”.

La Roja nació en México en 1967, pero fue hasta 2005 cuando se registró ante la federación. Hoy su funcionamiento se encuentra suspendido, según la página de Sedesol.

Tiene la CLUNI: CRM6702100901C.

Datos oficiales indican que en 2018 recibió un contrato por 14.7 millones de pesos para capacitar a madres de instancias infantiles en primeros auxilios.

El mismo recurso llegó puntual en 2017, además de tres vehículos.

En 2016 la cantidad fue de 16.1 millones para capacitar ahora a responsables de estancias; 135 mil pesos más para un espacio de niños con capacidades diferentes, en Durango.

Se fueron altos en 2015 con 25.4 millones, siempre para capacitación en primeros auxilios en estancias infantiles. Otros tres millones los otorgó la Secretaría de Economía para compra de software.

También hubo recursos en 2014 por 26.5 millones, más la donación de 250 mil litros de gasolina y 15 mil de diésel provenientes de Pemex, por un valor cercano a los cuatro millones.

Entre 2009 y 2013 los apoyos fueron menores, provenientes de varias dependencias, sin olvidar miles de litros de combustible.

A la llegada de la 4T, en 2019, solo lograron 22 spots del Instituto Mexicano de la Radio y, para 2025, algunos apoyos en capacitación.

Ya no pueden saludar con sombrero ajeno. Se acabó el dinero.

Como una sola organización, desde el centro se hace la dispersión de recursos, dinero y gasolina. Las colectas locales son otra cosa.

Tema aparte, luego del largo inicio de semana, los diputados al Congreso local tendrán un martes muy atareado. Verán en comisiones hasta 18 iniciativas y el miércoles habrá sesión plenaria.

Andan en sus distritos, como el coordinador parlamentario Humberto Prieto Herrera, quien no pierde oportunidad de recorrer colonias y recoger demandas e inquietudes de los reynosenses.

La que no se detiene es la senadora Olga Sosa Ruiz. El fin de semana estuvo en Nuevo Laredo y Mier, donde asistió al aniversario del Pueblo Mágico y presidió asambleas informativas de Morena.

Quien dio buenas noticias para el erario fue el secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez, al exponer que la recaudación fiscal acumulada en enero y febrero alcanzó casi los tres mil millones de pesos, superior en 8.3 por ciento a lo previsto en la Ley de Ingresos. Las finanzas van bien.

Otra buena noticia la dio la UAT con el estudiante Christopher Jeremy Arriaga Rodríguez, quien obtuvo el primer lugar en el Sexto Simposio Binacional de Educación, realizado en McAllen, Texas, al presentar un innovador radar para el sector agrícola desarrollado en la unidad Reynosa Rodhe.

Consiste en una tarjeta electrónica especializada que funciona como el cerebro de un sistema avanzado de radar.

Deja un comentario

Tendencias