Por Emmanuel Delgadillo

Una campaña de inmunización intensiva se desplegó en los 364 centros de salud, escuelas y plazas comerciales de Tamaulipas con el objetivo de saturar la cobertura biológica y mantener el cero en la estadística de contagios. Mientras otras regiones del país enfrentan brotes activos del virus, la estrategia local se centra en la aplicación «indiscriminada» de dosis para cerrar cualquier ventana de vulnerabilidad, movilizando brigadas que buscan interceptar a la población con esquemas incompletos antes de que la enfermedad logre cruzar límites estatales.

Víctor García Fuentes, presidente de la Comisión de Salud en el Congreso, sostuvo que la estabilidad sanitaria actual no es casualidad, sino resultado de recuperar los indicadores de desempeño que hoy oscilan entre el 95 y 99 por ciento. El legislador contrastó esta eficiencia con el escenario de la administración anterior, donde la cobertura se desplomó hasta niveles críticos del 40%, una negligencia que calificó como un «crimen» dde salud pública. Para evitar repetir esa historia, la instrucción operativa es clara: aplicar la vacuna sin burocracia y asegurar que nadie se quede fuera del cerco protector.

El protocolo médico divide a la población en dos frentes de atención. El primero abarca desde bebés de seis meses hasta niños de 12 años, quienes reciben la triple viral; el segundo cubre el segmento de 12 a 49 años con el refuerzodobe viral. Los adultos mayores de 50 años quedan extentos de esta fase de emergencia, ya que la evidencia clínica indica que desarrollaron una autonimunidad natural al haber convivido con el virus en décadas pasadas. Para soportar esta logística, el estado dispone de una reserva inmediata superior a las 20 mil dosis, con garantía federal de reabastecimiento si la demanda supera proyecciones.

Deja un comentario

Tendencias