T E C L A Z O S
Por Guadalupe E. González


X.-La inesperada sorpresa fue que, “cómplices y decepcionados, votaron en contra”.

ME parece interesante la tajante declaración del diputado por Valle Hermoso, Eliphalet Gómez Lozano, respecto a que “se impondrán severos castigos a diputados faltistas”, a los que dijo les aplicarán descuentos en sus ingresos y podrían llegar hasta la expulsión y ser relevados por sus respectivos suplentes.

LO anterior, desde mi óptica, es una reforma justa y sensata, para que “se les dé cuello a los diputados holgazanes”, cuyos personajes como el tal Ismael García Cabeza de Vaca, del PAN, ¡sí son muy buenos!, pero para “soltar la lengua viperina y levantarse el cuello” y, “muy puntuales para cobrar”. Para eso, “el referido panista se pinta solo”. Además, tenemos noción de que Ismael “todas sus propuestas no las plantea de viva voz en las sesiones, sino por correspondencia”. ¿Por qué hace eso?

AHORA bien, hacemos hincapié en este relevante tema, porque los diputados, por su calidad de representantes populares, tienen la ineludible obligación de hacer uso de las mejores herramientas y mecanismos legislativos para apoyar a las gentes de sus distritos.

EN esto “resalta una gran verdad”, porque los que se opusieron a la señalada reforma “son los que hablan para lucirse y no trabajar”, como Ismael García Cabeza de Vaca y los demás diputados panistas que, “lejos de instrumentar acciones firmes y de real bienestar”, no asisten a las sesiones solemnes.

PORQUE, aparte de Ismael García Cabeza de Vaca, también faltaron a la sesión los diputados Gerardo Peña Flores, Patricia Mireya Saldívar, Ma. del Rosario González y Vicente Javier Verástegui Ostos, que “son el resto de la irresponsable camarilla del PAN”.

Y, más allá del tema de “los diputados faltistas” de Acción Nacional, también surgió “la inesperada sorpresa” de que tres diputados de Morena votaron en contra de esta acertada reforma, “enseñando el cobre, la oreja, el coraje y su evidente decepción política”. Me refiero a la tampiqueña Úrsula Salazar Mojica, Gaby Regalado, de Nuevo Laredo, y lo más increíble es que el joven diputado reynosense Marco Antonio Gallegos Galván “se unió al gremio de los decepcionados”. ¿Cómo la ven?

AL cocinarse esta interesante sesión solemne, la que se desarrolló “al estilo toma y daca”, les diré que otro “puntito negro en el arroz” fue que el diputado de Movimiento Ciudadano, Juan Carlos Zertuche, también se opuso a la reforma definida por la mayoría de los legisladores (de sancionar a los faltistas), confirmándose que “el legislador del Movimiento Naranja es bueno, pero para la mercadotecnia”, o sea para elaborar anuncios de su partido; pero de ahí en fuera, “a plata limpia”, Zertuche es un legislador que pasará a la historia como un lastre social o un bueno para nada.

HAGO hincapié en este escenario, porque lo sucedido entre “los faltistas y amargados congresistas” es la muestra tangible del ardor y el dolor político, todo por obra y gracia “del mal actuar” de cada uno de ellos, porque “los faltistas no quieren despegarse de la ubre presupuestal” y a los otros “les molesta no ser tomados en cuenta”. Por ello, creo y considero que, en lugar de molestarse e indignarse, estos últimos mejor pónganse a trabajar en sus respectivos distritos. Ahí está la clave, porque entiéndase que la gente o la ciudadanía es la que los valora y es la que les da el voto. Así es que mejor deben ponerse a reflexionar y “no se les desparrame la bilis”.

PORQUE, en honor a la verdad (les guste o no a los citados congresistas), la reforma promovida por el diputado Eliphalet Gómez Lozano es un tema que tiene plena certeza, porque, en efecto, las inasistencias provocan “sesiones sin quórum” y eso, por donde lo vean, es lesivo, porque “se deteriora la imagen del Poder Legislativo ante la ciudadanía”. Y eso, quieran o no, tendrán que razonarlo y entenderlo las y los diputados del Congreso de Tamaulipas.

Por hoy es todo y hasta mañana.
Para sugerencias y puntos de vista en general al email:
lupeernesto@yahoo.com.mx


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