Por Emmanuel Delgadillo
La aplicación del nuevo esquema de pensiones comenzó a reflejarse en las nóminas de los servidores públcios del estado generando un ajuste inmediato en sus ingresos netos que busca evitar el colapso finacniero del sistema de retiro. La medida implica una retención del 2% sobre el total de las percepciones, un cambio estructural diseñado para capitalizar el fondo y asegurar que exisatan recursos suficientes para pagar a los futuros jubilados. La lógica detás de esta modificación responde a una urgencia contable; sin la inyección de estas aportaciones adicionales, el organismo carecía e la solvencia necesaria para cumplir con las obligaciones a largo plazo.
Luisa Eugenia Manautou Galván, Secretaria de Administración, abordó las inquietudes que circulan entre la base trabajadora respecto a estos cobros. La funcionaria explicó que, si bien la reducción en el cheque quincenal genera una molestia natural, el impacto real para un trabajador sindicalizado oscila apenas entre los 20 y los 60 pesos. Esta cifra permite que, al momento del retiro, el cálculo de la penssión tome en cuenta el salario integrado y las compensaciones, ofreciendo un monto final mucho más robusto que el que se obtenía con la ley anterior.
Para contrarrestar la desinformación y el efecto de «teléfono descompuesto» en las oficinas gubernamentales, el IPSET desplegó brigadas de capacitación técnica desde principios de enero.
Estas sesiones iniciaron con los directores administrativos de dependencias como el Instituto Registral y Catastral, y se han extendido a organismos como el DIF estatal a petición expresa de sus titulares. La intención de estas visitas es desglosar la ley frente a los empleados y demostrar que, sin este ajuste, el pago de sus futuras pensiones era técnicamente inviable
A pesar de la incertidumbre inicial, la dependencia no ha recibio quejas formales por escrito ni ha procesado renuncias voluntarias derivadas de este motivo. La administración sostiene que la inconformidad surge del desconocimiento de los beneficios a futuro, pues el trabajador promedio solo percibe el descuento inmediato sin visualizar que esa aportación es la que blinda su seguridad social. La puierta se mantiene abierte para que cualquier área que requiera una explicación detallada solicite la presencia de los expertos para revisar los números caso por caso.
El descuento sobre las nuevas percepciones marca el fin de una etapa donde se cotizaba únicamente sobre el sueldo base, una práctica que dejaba a los jubilados con ingresos muy inferiores a los que percibían en activo.





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