DÍAS DE REYNOSA
POR HUGO REYNA

Los años de soberbia y desdén que Morena, como movimiento en el poder, ejerció en el esplendor de López Obrador, hoy se desmoronan frente al pasmo y alarma de sus principales dirigentes e ideólogos, los mismos que cuando inició la Cuarta Transformación exigieron el pago y acomodo de sus respectivas cuotas de poder.

No solo se encumbraron en el poder. Ebrios del mismo y mareados con sus imposiciones y agandalles, siempre marginando a la oposición, se sintieron totalmente autónomos y libres de requerir el apoyo de nadie. Convencieron a López Obrador de diseñar un modelo autoritario, capaz de controlar y tomar los tres poderes del país.

Desaparecer la oposición y sus voces, eliminándoles espacios de expresión, negándoles cualquier intervención y endilgarles por años el calificativo de “traidores, apátridas, enemigos de la transformación y nostálgicos del pasado”.

Esa soberbia y exceso ahora lo están pagando con creces los enanos partidistas que ellos ayudaron a encumbrar. Hoy, frente a ellos, se transformaron en gigantes y, en los hechos, son quienes de facto tienen el poder en México.

El Partido Verde y el Partido del Trabajo tienen en sus manos a Morena y hoy podrán negociar y obtener lo que deseen, más aún cuando se trata del capricho de la “Ley Maduro” o reforma electoral, en donde Morena sigue sin entender que fracasará, no por decisión de sus aliados políticos, sino por las denuncias de dictadura que han presentado los partidos opositores como el PRI y el PAN ante Estados Unidos.

Hoy los aliados de Morena los tienen cooptados. Ayer mismo, en una declaración de derrota, Ricardo Monreal Ávila, coordinador de los diputados federales de Morena, otrora poderoso, intocable y desafiante, ha admitido que sin el PVEM y el PT simplemente la reforma electoral propuesta no va.

Este tema debiera ser la menor de las preocupaciones para la presidenta Claudia Sheinbaum, que parece no interpretar los densos nubarrones y la amenaza de tormenta que viene desde el norte.

Nos cuentan que la senadora del Verde por San Luis Potosí, Maki Esther Ortiz Domínguez, está fraguando romper la alianza política que Carlos Peña Ortiz estableció hace tiempo al entregarle “la plaza” al senador José Ramón Gómez Leal.

Hábilmente, en el acuerdo convenenciero, en donde solamente gana “JR” y su grupo político —ya muy desgastado y simplemente sin identidad ni respaldo popular—, Maki Ortiz no está dispuesta a entregar la “cabeza de playa” que es Reynosa. Asume como una traición de parte de su hijo, y ello la ha tenido furiosa y distante.

La senadora Verde desea verse en la boleta electoral por la gubernatura en 2028. Está consciente de que el hecho de que su vástago haya cedido el control de Reynosa a Gómez Leal implica que desde esta ciudad fronteriza se trabaje para el senador de Morena y no para ella.

Doña Maki Ortiz fue la artífice y diseñadora de la estructura electoral de Reynosa, que le ha costado mucho —más a los reynosenses—. Entonces, el solo hecho de suponer que se quedará de brazos cruzados y permitirá que José Ramón Gómez Leal se sirva del plato en la mesa está muy lejos de la realidad, más cuando ella misma se ha encargado de aceitar y mantener a su clientela electoral de Reynosa por muchos años.

Tras haber participado ayer en la sesión inaugural del segundo año de labores en el Congreso del Estado, esta mañana el presidente de la Junta de Gobierno, Humberto Prieto Herrera, se reunirá con un grupo de comunicadores para compartir algunos aspectos relacionados con la agenda legislativa prevista en este 2026.

Sobre todo, también será un tema ineludible saber cómo inicia el año en el tema de participación política y de proyectos personales de quienes abiertamente han expresado interés por la candidatura a la presidencia municipal de Reynosa, Prieto Herrera entre ellos.

Luisa María Alcalde Luján, presidenta nacional de Morena, lo dijo hace unas semanas en aquel encuentro con el morenismo de Tamaulipas, cuando les dio literalmente el “banderazo” de inicio de campañas y pidió a los interesados moverse en territorio y promoverse, pero con discreción y sin descuidar sus obligaciones.

Tan pronto como para mediados de marzo próximo iniciará el proceso de integración y elección de los coordinadores distritales de Morena en los 300 distritos del país. Ellos serán los responsables de recibir, evaluar y, en su caso, “palomear” candidaturas. El proceso electoral 2026-2027 ha iniciado. Que comience el juego.

Deja un comentario

Tendencias