EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones

El tejido social en nuestro país se encuentra en una situación crítica. La desigualdad, la pobreza y la violencia son galopantes; la riqueza se sigue concentrando en unos cuantos; casi la mitad de los mexicanos, 53 millones de personas, viven en condiciones de miseria y en algunas regiones del país se registran niveles de inseguridad que obligan a vivir con miedo.

Esa es la realidad. Por ello resulta indispensable atender las causas de estos fenómenos sociales y todo indica que el gobierno de la primera mujer presidenta ya tomó la decisión de enfrentar el problema de fondo.

El pasado 12 de enero, la titular de la Unidad de Asuntos Religiosos, Prevención Social y Reconstrucción del Tejido Social de la Secretaría de Gobernación, Clara Luz Flores Carrales, estuvo en Tamaulipas. Junto con el gobernador Américo Villarreal Anaya y nueve presidentes municipales de las ciudades más importantes del estado, encabezó la instalación y toma de protesta del Consejo Estatal y de los Consejos Municipales de Paz y Justicia Cívica.

El acto protocolario se llevó a cabo en el Palacio de Gobierno, en la capital del estado. Ahí, Clara Luz Flores expresó:

“Estos consejos serán espacios activos de diálogo, de cooperación, de mediación y de acción ciudadana, donde se impulsará la transformación social mediante un enfoque de justicia positiva, de justicia y de paz”.

Habrá que observar cómo se desenvuelven estos Consejos de Paz y Justicia Cívica, cuyo objetivo es claramente humanista: construir una verdadera cultura de paz. Para que esto sea posible, se requiere de la participación y la voluntad ciudadana, así como de profesionales del derecho que deberán certificarse como facilitadores para la solución de conflictos de manera extrajudicial.

Se busca atender la problemática social que viven el país, los estados y los municipios de forma cotidiana, con la finalidad de reconstruir el tejido social, como parte de la política pública impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para atacar las causas de la violencia.

La funcionaria federal utilizó una frase que invita a la reflexión: “La paz no es solo la meta, es el camino”. En otras palabras, para aspirar a una sociedad justa se requiere una convivencia sana, primero en el núcleo familiar, luego con los vecinos, en la colonia, en la escuela, la universidad, el trabajo y, en general, con todas las personas con las que se convive y con quienes eventualmente puede surgir algún conflicto.

Es ahí donde entran en juego estos Consejos de Paz y Justicia Cívica. Ese será su rol, similar a lo que hoy ocurre en el sistema penal con los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias. La diferencia es que aquí serán las propias partes, es decir, los ciudadanos, quienes con la intervención de un facilitador certificado buscarán evitar que los conflictos escalen hasta los tribunales.

En contrapartida, estos Consejos operarán bajo los procedimientos establecidos en la Ley General de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias y en la Ley de Mediación, Conciliación y Promoción de la Paz Social que cada estado debe tener vigente, como ocurre en Tamaulipas y el Estado de México; el resto de las entidades federativas aún se encuentra rezagado en este tema.

Los Consejos funcionarán como una especie de pirámide, donde los municipios serán la base principal para la reconstrucción del tejido social. Deberán guiarse por la legislación antes mencionada, así como por sus propios reglamentos y códigos municipales, con el objetivo de resolver conflictos fuera de los tribunales.

La tarea no será sencilla para el gobierno de Claudia Sheinbaum, ni para los estados y municipios. Recuperar la cultura de paz que tanto necesita México, frente a la cultura del narcotráfico y de la delincuencia organizada, sumado a la apatía social en torno a la procuración e impartición de justicia, será una responsabilidad compartida.

Sin duda, el éxito de estos Consejos dependerá, en gran medida, de la participación ciudadana.

Deja un comentario

Tendencias