
T E C L A Z O S
Por Guadalupe E. González
X.- Reynosa y Madero se distinguen por las aguas negras pestilentes y “el claro abandono”.
X.- Pese al daño que le han causado al pueblo, buscan ser gobernadores; Carlos, a diputado federal.
EN Tamaulipas, la exalcaldesa de Reynosa Maki Esther Ortiz Domínguez, su hijo Carlos Peña y el alcalde de Ciudad Madero, Erasmo González Robledo, “son una clara decepción”, porque los pueblos que aún gobiernan y controlan “se distinguen por el tema de las aguas negras pestilentes” y “el claro abandono de ambos municipios”. Motivo por el cual, esta trilogía de personajes “han venido ganándose de manera arraigada el repudio del pueblo”.
LAS familias “creyeron en esta tercia de políticos oportunistas”, quienes a base de engaños, traiciones y mentiras “lograron sacarle el voto de la bolsa al pueblo”. Pero hoy, al transcurrir los años, “la gente de Reynosa y Madero está decepcionada” y, pese a que en el futuro electoral inmediato quieran comprarles el voto, la gente no volverá a caer en sus redes. No les darán el sufragio porque “las familias afectadas” no desean seguir viviendo entre la inmundicia y la promiscuidad social.
ESTE lamentable escenario de abandono que viven los reynosenses y maderenses es la prueba irrefutable de la irresponsabilidad con la que se han conducido los alcaldes de Reynosa, “la ex” (hoy senadora plurinominal) Maki Ortiz y ahora su vástago Carlos Peña, y en Madero, en el mismo tenor de importamadrismo, Erasmo González Robledo “el huachicolero”. Estos pueblos del norte y sur de Tamaulipas “se encuentran sumidos” entre el estiércol gracias al desinterés de sus gobernantes por mejorar estas comunidades.
RECORRER las calles de Reynosa da tristeza, porque innumerables arterias en las colonias “están plagadas de aguas negras brotando del subsuelo y corriendo a raudales”, despidiendo fétidos olores que afectan la salud de las familias y provocan la aparición de insectos como moscos y zancudos que atentan contra la salud, principalmente de niños y niñas. Todo esto sin que el Ayuntamiento ni la COMAPA hagan algo para abatir o erradicar estos problemas, sin olvidar que las calles de Reynosa, en su mayoría, “están tapizadas de zanjas, pozos y baches”.
AL VISITAR Madero y recorrer la ciudad, se observan las mismas condiciones de perjuicio al pueblo, con calles en condiciones deplorables, plagadas de baches y aguas negras. Más allá de eso, los tumultos de basura por doquier y aguas estancadas tienen a los maderenses hartos e indignados, porque el alcalde Erasmo González Robledo les hizo falsas promesas de prosperidad, pero al igual que “el Makito y Maki”, mantiene la ciudad en un marcado abandono. Los hechos están a la vista.
“A PESAR DEL DAÑO CONSUMADO AL PUEBLO DE REYNOSA POR MAKI Y SU HIJO, ELLA QUIERE SER GOBERNADORA”
LAS familias de Reynosa ya no saben qué hacer o ante quién recurrir, porque pese a exponer sus reportes en Presidencia, Servicios Públicos Primarios y COMAPA, solo les dicen que sí, pero nunca les resuelven los problemas de fugas de agua, drenaje y baches. Desde la administración municipal de Maki Ortiz, se prometió acabar con estos problemas, pero al final dejó todo al olvido, pues no gestionó los 1,500 millones de pesos que dijo obtendría ante el Nad Bank para la reposición de la red de drenaje. Y aun con todo el daño causado, ella y su hijo Carlos Peña “quieren ser candidatos a gobernadora”. ¿Cómo la ven?
EN IGUAL POSICIÓN ESTÁ ERASMO GONZÁLEZ, ALCALDE DE MADERO, QUE TAMBIÉN QUIERE SER GOBERNADOR
QUIEN también se encuentra en las mismas condiciones políticas es el alcalde de Madero, Erasmo González Robledo, quien pese a estar involucrado en presuntos nexos con el tráfico de huachicol, tiene a la ciudad en situación precaria, abandonada y flotando entre aguas negras que brotan del subsuelo. En lugar de atender esta grave problemática, ya anda pensando en que lo hagan candidato a gobernador del estado, postura que demuestra “no conocer la vergüenza”.
EL pueblo ya está cansado de esta clase de políticos irresponsables e indignos, a quienes solo les importa el beneficio propio y no el bienestar colectivo. La prueba tangible de ello es que estos actores políticos, como presidentes municipales, “son un verdadero lastre social”, porque prometieron ayudar al pueblo para obtener el voto y al final mandaron esas promesas al diablo, dejando todo a la deriva y el olvido.
Por eso surge la pregunta: ¿volverá el pueblo a darles el voto a Maki Ortiz, Carlos Peña y Erasmo González? Ahí queda la interrogante.
Así las cosas, por hoy.
Para sugerencias y puntos de vista en general al email:
lupeernesto@yahoo.com.mx
—





Deja un comentario