Por Emmanuel Delgadillo
El Gobernador de Tamaulipas abrió el ciclo de trabajo de este año con un balance sobre los proyectos de infraestructura que buscan transformar la conectividad del estado y su peso en el comercio exteroir. El tren de pasajeros Nuevo Laredo – Ciudad de México ya se encuentra en fase de construcción con un frente de obra que avanza desde la frontera, marcando el inicio de una de las apuestas de movilidad más relevantes para la región.
El plan de la obra pública para los próximos meses incluye la culminación de carretera Ocampo – Tula y el impulso al eje carretero Golfo – Norte. Esta última se vía se proyecta como la alternativa necesaria para desfogar la saturación de carretera 57, permitiendo un flujo más ágil de mercancías y pasajeros hacia el centro del país.
Estos proyectos sumados a la ampliación del puente de libre comercio en Nuevo Laredo, son la respuesta técnica a la creciente demanda de las empresas que siguen buscando asentarse en la franja fronteriza.
La administración estatal se está concentrando sus esfuerzos en la creación de clústeres de desarrollo electrónico en Matamoros y Reynosa, apoyados por la conclusión de obras energéticas como el gasoducto. Según las cifras del gobierno estatal, la economía fronteriza no ha dejado de expandirse impulsada por la incorporación de nuevas áreas productivas que ven en Tamaulipas un punto estratégico para el mercado de Norteamérica, justo en un año donde las negaciones del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá






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