T E C L A Z O S
Por Guadalupe E. González

X.- Señalan que la alcaldesa Nohemí Sosa “La Mimi” es promotora de corrupción y “peor que su antecesor”.
X.- Dicen que tiene en la nómina a la hermana, hermano, un hijo, la nieta y hasta la consuegra… ¿será cierto?

A pesar de sostener y denunciar que, cuando llegó a la presidencia municipal de Aldama, Tamaulipas, “heredó del panista Alejandro García Barrientos un gobierno plagado de corrupción”, la alcaldesa Nohemí Sosa, conocida como “La Mimi”, ha resultado peor que su antecesor, pues aseguran que tiene incrustados en su administración a familiares directos: un hermano, una hermana, un hijo, una nieta y hasta la consuegra.

Aunque la edil lo niega rotundamente, no ha presentado pruebas que sustenten su dicho. Para que su versión de “no corrupción” sea creíble, tendría que transparentar la nómina y los manejos administrativos, algo que no ha hecho, aparentemente por temor a ser exhibida. Como dice el dicho: “la mentira prevalece mientras la verdad aparece”. No se descarta que pronto salga a la luz la presunta corrupción en el gobierno municipal de Aldama.

Cuando un periodista local la abordó en plena calle para preguntarle sobre el nepotismo en su gobierno, Nohemí Sosa huyó sin responder, dejando que uno de sus colaboradores respondiera con evasivas: “eso después lo vemos”. Este hecho reforzó la percepción de que su administración podría estar tan o más plagada de corrupción e impunidad que la anterior.

Nohemí Sosa llegó al cargo con valentía y entusiasmo, prometiendo “sacar adelante al municipio de Aldama”, tras afirmar que su antecesor lo había dejado “saqueado”. Sin embargo, el tiempo ha demostrado lo contrario: el pueblo adámense se ha decepcionado al ver que “La Mimi” parece haber llegado para repetir las mismas prácticas que criticó.

Si realmente no existe nepotismo en su administración, como ella asegura, sería importante que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) intervenga y solicite transparencia en sus cuentas. No obstante, difícilmente lo haría, pues esto implicaría un riesgo político y administrativo para su gestión.

En redes sociales circula un video donde la alcaldesa afirma que “le están informando mal” sobre el tema del nepotismo. Ante esto, surge la pregunta: ¿por qué no transparentar sus cuentas públicas y la nómina municipal? La respuesta parece evidente: hacerlo podría exponer relaciones laborales familiares que comprometerían su administración.

De confirmarse que su hermano, hermana, nieta, hijo o consuegra aparecen en la nómina del Ayuntamiento de Aldama, la alcaldesa enfrentaría un serio dilema político y legal. En tal caso, correspondería a las autoridades de fiscalización intervenir para auditar su administración, lo cual podría representar —como dice el dicho popular— “echarse la soga al cuello”.

Por hoy es todo, y hasta mañana.
Para sugerencias y puntos de vista en general: lupeernesto@yahoo.com.mx

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