*En “entredicho”, dirigente de MC en Tamaulipas.
EN PARTIDA DOBLE
Alejandro Mares Berrones
CJNG: su influencia política en Jalisco y Nuevo León.
*En “entredicho”, dirigente de MC en Tamaulipas.

El CJNG tiene su principal centro de operaciones en Jalisco, precisamente donde el Partido Movimiento Ciudadano cuenta con su mayor poderío político y electoral.

Desde 2018, cuando llegó Enrique Alfaro Ramírez a la gubernatura de esta entidad, la organización criminal empezó a crecer exponencialmente en el territorio nacional, ahora con presencia en toda la república y en otras partes del mundo. Es el cártel más peligroso, ya catalogado como organización terrorista por los Estados Unidos.

Jalisco ha sido el “filón de oro” para el CJNG, desde que Emilio González Márquez permitió en 2009 la entrada del Cártel de Sinaloa, encabezado por Joaquín “El Chapo” Guzmán y “El Mayo”. Esta entidad se convirtió en una guerra entre narcos y pactos políticos para saquear la riqueza mineral de sus minas, situación que persiste hoy con Pablo Lemus.

Bajo la gobernanza de Lemus, se han registrado incidentes relacionados con la organización, como el descubrimiento de un centro de adiestramiento en el municipio de Teuchitlán, donde las víctimas fueron engañadas con falsas ofertas laborales y reclutadas para el cártel.

Sin embargo, Lemus no ha hecho nada para evitar el saqueo que el CJNG realiza sobre minas de oro, plata, cobre, plomo, zinc y otros minerales. Por ejemplo, la mina “El Triángulo”, en Cihuatlán, explota plata, cobre y oro con total impunidad; lo mismo ocurre con “Las Encinas” en Pihuamo, que produce fierro; “La Peña Colorada”, en Colima y Jalisco, también explota fierro; y “La Santa Gertrudis” en San Sebastián del Oeste, oro y plata.

“El miedo termina dictando la agenda de los alcaldes de estos ayuntamientos y de todo Jalisco; los lugartenientes de El Mencho son prácticamente señores feudales –como ocurre en todo el país–. Es la plaza la que toma las decisiones políticas y económicas de los municipios y no los presidentes municipales”, según fuente confidencial.

Al inicio, el CJNG era conocido como “Los Mata Zetas” en 2007, como brazo armado del Cártel de Sinaloa. Su consolidación ocurrió entre 2009 y 2010, tras la muerte de Ignacio “Nacho” Coronel Villarreal, líder del cártel en Jalisco, y la detención de Óscar Nava Valencia, del Cártel del Milenio.

Actualmente, la organización está en manos de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, originario de Aguililla, Michoacán, también llamado “El Señor de los Gallos”. En Jalisco, todo mundo sabe dónde se oculta este capo, pero las fuerzas federales de Omar García Harfuch no lo capturan, ya sea por miedo o por pactos.

Es importante recordar que fue esta organización la que intentó asesinar a García Harfuch, entonces secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, mientras Claudia Sheinbaum era jefa de gobierno. Una semana después, el grupo amenazó a Enrique Alfaro en junio de 2020; el gobernador pidió apoyo a AMLO, pero no recibió respuesta, y aseguraba que las amenazas eran un desafío al Estado Mexicano.

Hoy, Alfaro vive con miedo, y con razón: su antecesor, Aristóteles Sandoval, fue asesinado el 18 de diciembre de 2020 en Puerto Vallarta por un miembro del CJNG apodado “El Chopa”, operador financiero de “El Mencho”; en abril de 2022, este sicario fue abatido por las fuerzas federales.

El CJNG se expandió hacia Nuevo León después del triunfo de Samuel García, creciendo en varios municipios regiomontanos. Desde que Movimiento Ciudadano ganó la gubernatura, el CJNG ha consolidado operaciones en esta entidad, según informes de la DEA.

El presidente Donald Trump ya catalogó a los cárteles mexicanos como grupos terroristas, destacando al CJNG, y ha cancelado visas y tarjetas SENTRI a políticos mexicanos con vínculos o sospechas de relación con cárteles.

Tanto el gobierno mexicano como el estadounidense tienen plenamente detectados los municipios de Nuevo León donde opera el CJNG, y el gobierno de Samuel García no actúa para evitarlo. Se mencionan municipios como Salinas, Victoria, Guadalupe y Santa Catarina, entre otros, donde el cártel trafica drogas, fentanilo, metanfetamina y cocaína, además de participar en extorsión en Apodaca y robo de combustible en Cadereyta.

Desde la llegada del CJNG a Nuevo León, la violencia entre cárteles rivales ha sido constante: “empezaron matándose entre ellos; pero ahora hacen negocios entre ellos y también le apuestan a figuras políticas, como si fueran carreras de caballos, para después tenerlos en sus manos”.

Samuel García lo sabe, pero no actúa; es cómplice por omisión, convirtiéndose él y MC en “un espejismo atractivo”, mostrando solo una fachada en redes sociales mientras el estado enfrenta criminalidad, inseguridad y estancamiento económico sin precedentes.

La expansión del CJNG hacia Nuevo León coincidió con acuerdos de colaboración económica entre gobernadores de MC, como Enrique Alfaro Ramírez y Samuel García en 2022, convirtiendo ambas entidades en centros de operaciones para el cártel más peligroso de México.

En contrapartida, este contexto de narcos, crimen organizado y pactos entre capos y políticos ha salpicado al dirigente estatal de Movimiento Ciudadano en Tamaulipas, Roberto Lee Ponce.

Él acusó que una página clandestina lo vincula con el Cártel del Noreste, que opera en Nuevo Laredo y se ha fusionado con el CJNG.

Roberto denunció una campaña negra en su contra y afirmó que, aunque la acusación es de Nuevo Laredo, se promueve en Matamoros por sus críticas hacia autoridades y dependencias municipales.

Lee Ponce fue candidato a la presidencia municipal de Matamoros por MC, obtuvo 25 mil votos, consolidándose como la tercera fuerza política del municipio, pero perdió frente al morenista Beto Granados, quien consiguió 138 mil votos.

Durante la campaña, los candidatos se saludaron cordialmente en una colonia, pero actualmente Lee ataca al gobierno morenista en Matamoros, a pesar de que el alcalde no ha respondido a su verborragia.

Al inicio del actual gobierno municipal, Roberto Lee colocó tres regidores por vía plurinominal, pero dos renunciaron a MC y se unieron al Partido Verde.

Cristian Guerra y América Lorencez acusaron a Roberto Lee de ser autoritario y misógino, además de exigirles criticar al gobierno morenista incluso sin motivo.

Al no recibir respuesta, Roberto abandonó sus funciones como dirigente estatal de MC y se enfocó en desprestigiar al gobierno de Matamoros, también mediante páginas clandestinas que lo vinculan con el Cártel del Noreste–CJNG.

Lo que Roberto no puede negar es su relación con Samuel García, a quien incluso imita en la forma de manejar redes sociales. Durante su campaña municipal, Lee realizó acciones de limpieza comunitaria, reparación de escuelas y calles, pero no ganó la elección.

Actualmente, actúa “echando chingazos” y criticando al gobierno de Beto Granados, lo que los matamorenses perciben como revanchismo político.

Cuando se fueron los regidores Cristian Guerra y América Lorencez, él trató de culparlos, aunque la responsabilidad fue suya; incluso maltrató psicológicamente a América Lorencez, quien estuvo a punto de denunciar violencia política de género.

La posición que ocupa actualmente Roberto lo mantiene mareado. Durante la campaña cruzó a Estados Unidos para hacer un show frente a la Corte Federal de Texas en Brownsville, buscando limpiar su nombre de presuntos vínculos con crimen organizado.

Pagó abogado para obtener certificación que respaldara su imagen. Politólogos locales consideraron que el show era un “borrego político” creado para autopromoción, inspirado en Samuel García.

Estos politólogos afirman que Roberto Lee sigue en campaña, y que su supuesto “dolor” por la difamación es un show que ya nadie cree. Ahora una página clandestina lo vincula con el Cártel del Noreste–CJNG.

Lee quiere ser alcalde, pero su desempeño como dirigente estatal de MC hace dudar de su capacidad para gobernar.

Así actuaba Samuel García en Nuevo León, como candidato, y luego de llegar a la gubernatura, comenzó negocios al amparo del poder, como la triangulación de 200 MDP de un proveedor estatal a un despacho jurídico del que es socio, recursos que presuntamente fueron a campañas de MC, donde coincidieron Roberto Lee y Álvarez Máynez como candidatos.

Roberto Lee es un imitador de Samuel García, solo simula; detrás de esa simulación hay ambición desmedida por poder y riqueza.

A los gringos no les gusta que les vayan a patear el rancho, como hizo Roberto Lee, quien le fue negado el SENTRI; él solicitó explicaciones y la respuesta fue contundente: “No hay tarjeta SENTRI para los políticos corruptos de México”.

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