
México obtuvo una prórroga de 90 días en las negociaciones comerciales con Estados Unidos, convirtiéndose en el único país en lograr un aplazamiento antes de que entraran en vigor fuertes sanciones este jueves, impuestas por el expresidente Donald Trump. La excepción se atribuye al trabajo diplomático encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien durante meses ha cultivado una relación directa con el exmandatario estadounidense.
Aunque ambos líderes aún no se han reunido en persona —una cita planeada en la cumbre del G7 en Canadá fue cancelada en junio—, mantienen comunicación frecuente por teléfono. La extensión representa un respiro para México, que ha estado bajo presión por parte de Trump durante más de una década, especialmente en temas de seguridad fronteriza y el tráfico de fentanilo.





Deja un comentario