Altamira.– El presidente municipal Armando Martínez Manríquez reconoció que la clave para un buen gobierno no solo está en las acciones que se emprenden, sino en cómo se comunican. En un encuentro con medios de comunicación locales, afirmó que su prioridad al comenzar cualquier estrategia de gobierno es definir un plan de comunicación social efectivo.
“La comunicación es básica. Puedo ser un buen alcalde, pero si no se comunica, no sirve. Y si hago poco, pero se comunica bien, entonces soy percibido como un buen alcalde”, dijo ante reporteros.
Martínez señaló que mantiene contacto permanente con la ciudadanía a través de recorridos, audiencias públicas y transmisiones en vivo desde su página de Facebook. Relató que ese mismo día, desde temprano, recorrió ejidos del río Tamesí, atendió empresarios y encabezó un evento de salud.
El alcalde también enfatizó que valora las críticas y las usa como punto de partida para corregir fallas. Recordó los recientes bloqueos en la avenida de la Industria por falta de agua en el fraccionamiento San Ángel. Tras escuchar personalmente a los vecinos, aceptó errores en la atención y ofreció una disculpa pública. “La crítica me calienta, sí, pero me sirve. Me permite detectar lo que no está funcionando. Esa protesta derivó en ajustes en Comapa”, expresó.
Martínez fue claro: “No les pido que me echen porras. Les pido que digan la verdad. Si algo está mal, díganmelo. Cuando me señalan un error, no me ofendo, lo agradezco”.
También subrayó que la percepción ciudadana es determinante. “Cuando la gente dice que un funcionario no está cumpliendo, eso es una verdad que debemos atender. Por eso agradezco cuando ustedes me lo hacen saber, incluso en corto”.
Antes de cerrar, hizo un llamado a no olvidar la crisis hídrica que afectó al municipio hace un año. “El 7 de junio del 2024 no teníamos agua aquí. Fueron días muy duros. La naturaleza nos llamó la atención. Hoy tenemos agua, pero debemos cuidarla. Y debemos comunicar eso también”, concluyó.






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