T E C L A Z O S
Por Guadalupe E. González

X.- Regidor Panista, sale a defender a Carlos Peña, para que este, “imponga altos cobros de piso” a los ambulantes.

X.- ¿Juan Joaquín Ramírez, mejor vigila y exige que se transparenten “los manejos financieros” en el municipio?

Para colmo de males en Reynosa: “ha emergido otro enemigo más del pueblo”. Se trata del regidor del PAN Juan Joaquín Ramírez Martínez, al salir este, “en defensa del alcalde Carlos Peña”, lanzándose contra el Congreso del Estado, para intentar evitar que “los diputados” frenen los abusos de Peña Ortiz, quien aferrado pretende e intenta “exprimir a los comerciantes ambulantes” a través de altos cobros de piso.

Este nefasto propósito del presidente municipal de Reynosa es la prueba irrefutable de que, ahora, el mercenario de Carlos Peña, con la ayuda del citado regidor panista, insiste con marcada crueldad en “afectar a las familias de los pequeños comercios” y “tener una fuente más de ingresos” para futuras campañas electorales. Esa es la lectura que se refleja por las pretensiones políticas del edil y de su patrocinadora.

El “nuevo aliado” del alcalde Carlos Peña Ortiz y “nuevo enemigo del pueblo”, regidor de Acción Nacional Juan Joaquín Ramírez Martínez, argumenta que “los Diputados tienen atribuciones y facultades” en torno al Ayuntamiento, como lo establece “la Constitución del Estado”, soslayando que la Ley de Ingresos faculta al cabildo para presentar iniciativas. Sin embargo, de fondo no explica ni detalla la clara posición del Congreso, porque, si abundara en el tema, emergerían dos facetas de muy alta envergadura:

La primera es: si Juan Joaquín fuera regidor de mayoría, por su calidad de representante popular, debería estar del lado del pueblo. Esa sería su obvia e ineludible obligación y no ser aliado del perverso y mercenario alcalde Carlos Peña Ortiz, quien, a todas luces, busca recursos para sus futuros propósitos políticos indescifrables.

Pero si Ramírez Martínez es regidor de partido o de dedazo en las filas del PAN, su actuar en defender los intereses del presidente municipal Peña Ortiz está justificado, quedando claro que este integrante del cabildo es un enemigo más que tiene el pueblo de Reynosa. Los hechos así lo muestran.

Es importante señalar que, si hacemos patente este escenario de “burdas proezas políticas” de engaños y traiciones que van en perjuicio de las familias de Reynosa, es porque el regidor azul Juan Joaquín Ramírez Martínez, en la sesión de cabildo el pasado miércoles 19 de febrero, apareció como nuevo aliado del edil Carlos Peña. Repito, mostrándose como defensor del alcalde y no del pueblo, para naturalmente quedar bien con quien hoy en día está convertido en el principal enemigo de las familias reynosenses.

Porque, si el presidente municipal de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, realmente estuviera del lado del pueblo, desde que él y su madre, la respetable ex alcaldesa Maki Ortiz, han gobernado esta ciudad fronteriza, la más grande de Tamaulipas, esta pujante comunidad limítrofe con la Unión Americana luciría enormidades.

Pero, desgraciadamente, Reynosa en los cuatro puntos cardinales luce como una ciudad que raya en el abandono, y eso es innegable. Miles de familias de los diversos estratos sociales sufren viviendo entre las pestilentes aguas negras que corren a raudales por calles y avenidas en la zona urbana y suburbana de la ciudad.

Y, por ello, en este marco, surge la interrogante: ¿Carlos y Maki, qué han hecho con el dinero del pueblo?

A eso, madre e hijo deberían responder. Y, entre otras cosas, también hay que insistir en la pregunta: ¿Para qué quieren cobrarle más dinero por el concepto de piso a los ambulantes y a los comerciantes de puestos fijos y semifijos?

La respuesta de ambos sería ideal, para que expliquen a las familias de Reynosa, a fondo y a detalle, y principalmente con números reales, en dónde están las grandes inversiones que Reynosa suponemos debe tener para que luciera como McAllen, Misión o cualquier otra ciudad del mágico Valle de Texas.

En Texas no fallan los servicios públicos de agua, drenaje sanitario y pluvial, ni el alumbrado público, ni la recolección de la basura.

Decir las cosas como son es lo ideal. Porque el pueblo, en mi opinión, no merece seguir siendo engañado, como hasta hoy. Eso se vislumbra en toda la geografía local y más por el surgimiento de un nuevo traidor y enemigo de las familias de Reynosa: el regidor del PAN Juan Joaquín Ramírez Martínez.

Y, si el Congreso de Tamaulipas, encabezado por el Diputado presidente de ese cuerpo legislativo, Humberto Armando Prieto Herrera, ha intervenido, tal intervención es muy oportuna, porque los legisladores locales de Reynosa, entre otros Magaly Deandar, Marco Antonio Gallegos, Eva Reyes González, Armando Zertuche y demás, por su calidad de representantes populares, tienen la obligación firme y solidaria para defender los intereses de las familias de Reynosa y no los intereses del alcalde Carlos Peña, como lo ha hecho burdamente su nuevo aliado, el regidor de dedazo del PAN, Juan Joaquín Ramírez Martínez.

Por hoy es todo y hasta mañana.

Para sugerencias y puntos de vista en general, al email:
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