Por Hugo Reyna

Desde la sesión número X del Cabildo de Reynosa, celebrada el 18 de diciembre de 2024, Karla Paola Luna González ejercía sus funciones como tercera regidora desde el Valle de Texas.

Exiliada en Estados Unidos desde hace más de dos meses por trámites migratorios, Luna González “atiende” las sesiones de Cabildo vía Zoom, sin estar presente en Palacio Municipal, sin participar en comisiones y sin gestionar asuntos directamente con los ciudadanos.

Además, divide su tiempo en “coordinar” Comunicación Social Municipal a distancia, enviando órdenes e instrucciones a su segunda al mando, Diana Ruiz, quien sigue sus indicaciones desde McAllen, Texas.

Su situación contrasta con los principios de arraigo y austeridad que Morena promueve en sus gobiernos. Como otros funcionarios municipales, Luna González trabaja en Reynosa, pero al terminar su turno, regresa a la comodidad y seguridad del Valle de Texas. Desde allá, está lejos de problemas como la falta de agua, calles destruidas, baches, alumbrado público deficiente y fugas de agua, una realidad que afecta a los ciudadanos que representa.

Desde hace dos meses, la regidora no ha asistido presencialmente a las sesiones de Cabildo, lo que contraviene el reglamento municipal. Este establece que, tras tres ausencias consecutivas, se debe convocar a su suplente. Sin embargo, en este caso, ella misma es la suplente, pues logró que Hidilberta Velásquez Quiñonez, regidora tercera propietaria, solicitara licencia, permitiéndole así asumir el cargo y mantenerse en funciones.

A esto se suman señalamientos de corrupción y malos manejos en Comunicación Social, área en la que Karla Luna maneja un presupuesto mensual de cinco millones de pesos.

En los últimos meses, la regidora no ha presentado informes de comisiones ni iniciativas. Su prioridad ha sido esperar su «Green Card» en McAllen, desde donde podrá viajar con mayor facilidad entre Estados Unidos y México, lejos del escrutinio ciudadano.


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