
DÍAS DE REYNOSA
Por Hugo Reyna
El Artículo 222 del Código Nacional de Procedimientos Penales establece:
«Toda persona que conozca de un hecho que pueda ser un delito debe denunciarlo ante el Ministerio Público. Quienes tengan el deber jurídico de denunciar y no lo hagan serán acreedores a sanciones que van desde multas o prisión, dependiendo de la gravedad del delito.»
Lo anterior lo mencionamos porque, en los últimos dos días, el alcalde de Reynosa ha utilizado videos en sus redes sociales y “conferencias banqueteras” para acusar a los diputados locales de presuntamente callar ante denuncias de extorsión contra comerciantes ambulantes.
Incapaz de reconocer una derrota política—en este caso, la reforma a su Ley de Ingresos Municipal—ha reaccionado de manera virulenta. Día tras día, ha atacado, descalificado e incitado al odio contra los diputados locales… de Morena.
Incluso señaló haber realizado cinco exhortos en los que solicita al Congreso del Estado investigar sus dichos, que no son más que eso: dichos. No ha presentado una denuncia formal sobre sus acusaciones de extorsiones en Reynosa.
Entonces, si es consciente de que se comete un delito en perjuicio de ciudadanos, sabe quiénes son los presuntos responsables y no los denuncia, eso lo convierte también en omiso de la ley y cómplice de un delito que solo denuncia mediáticamente. Como primera autoridad municipal, está obligado a formular la denuncia.
Si tiene pruebas de sus denuncias, debe recordar que, al asumir su cargo, juró guardar, respetar y cumplir la ley. ¿Acaso lo olvidó?
El mensaje de Paco Cuéllar y la «campaña negra»
Anteayer, el coordinador general de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Francisco «Paco» Cuéllar, emitió una declaración en video para responder al reportaje de Código Magenta, dirigido por Ramón Alberto Garza.
Este reportaje menciona presuntas investigaciones contra funcionarios de la administración estatal y supuestos nexos criminales. Sin embargo, la información citada proviene de las mismas fuentes de los últimos tres años, y ya ha sido desacreditada por las autoridades.
Más allá de lo que dice Código Magenta y de la acusación de que detrás de esta «campaña negra» está el exgobernador de Tamaulipas, hemos señalado en días pasados que las indagatorias del gobierno estatal deberían apuntar más arriba.
Es decir, a personajes mucho más poderosos e influyentes en este momento que Francisco García Cabeza de Vaca. Lo hemos comentado en varias ocasiones.
¿Nombres?
Adán Augusto López Hernández
Mario Delgado Carrillo
Ricardo Monreal Ávila
José Ramón Gómez Leal (senador)
¿Seguimos?
El mensaje de «JR» contra Américo Villarreal
¿Ya vieron el video del senador José Ramón “JR” Gómez Leal, en donde se lanza contra el gobernador Américo Villarreal Anaya?
El pasado martes, publicó un “inocente” video en el que juega con sus palabras sobre la gratitud y menciona que él es “un agradecido”:
«Siempre he dado las GRACIAS, hay temas preocupantes en Tamaulipas que no hemos resuelto y ahí vamos, pero que no nos toca, ni a la ‘Presidentaza’ (así llama en su video a Claudia Sheinbaum).»
¿Se refería al tema de la violencia y los problemas de seguridad?
Tan agradecido es el senador José Ramón Gómez Leal que parece haber olvidado que, cuando falleció el senador Faustino López, él asumió la suplencia en 2022 gracias a Américo Villarreal Anaya, quien lo rescató del olvido tras haber sido despedido de la Coordinación de Programas Sociales.
A pesar de sus agravios y traiciones, Américo Villarreal lo «revivió» políticamente, permitiéndole postularse nuevamente por Morena para la reelección en el Senado. Ganó con el respaldo total del gobernador.
¿»Agradecido»?
Qué bueno que el senador recuerda que es una persona «muy agradecida». Nadie dice lo contrario.
Así que, más allá de un exgobernador exiliado en Estados Unidos con muchos asuntos pendientes, no perdamos de vista a los peso pesado detrás de esta campaña negra contra Américo Villarreal. Son ellos quienes realmente han puesto obstáculos desde que él fue de los primeros en declararse a favor de Claudia Sheinbaum.
¿También ya lo habían olvidado?





Deja un comentario