El domingo 19 de enero, en la Clínica Número 13 del IMSS en Matamoros, se dio un incendio, los pacientes fueron evacuados, pero falleció un bebé. El doctor Aranza Aguilar dijo: “Un bebé que tiene prematurez, es un paciente con alta letalidad”; pero si ese incendio se hubiese prevenido, quizá ese niño siguiera vivo.

El delegado del IMSS en Tamaulipas, el médico José Luis Aranza Aguilar, minimizó lo ocurrido en la Clínica Número 13, Hospital “Dr. Norberto Treviño Zapata”, ubicada en calle Sexta entre Mina y Ocampo de la Ciudad de Matamoros. El pasado domingo 19 de enero de 2025, se registró un incendio en el sótano, específicamente en el área de lavandería, lo que provocó una emergencia que obligó a evacuar a todos los pacientes hacia otros hospitales como el Pumarejo, Cruz Roja, ISSSTE e incluso a Reynosa.

Los protocolos de seguridad y protección civil del hospital fallaron por completo. De no haber sido por la pronta intervención del alcalde, Lic. Beto Granados, y del secretario de Salud en el estado, Dr. Vicente Joel Hernández Navarro, quienes actuaron bajo las instrucciones del gobernador Américo Villarreal Anaya, el resultado pudo haber sido aún peor. A pesar de la rápida respuesta, un bebé perdió la vida, una tragedia que podría haberse evitado si el incendio no hubiera ocurrido.

Las autoridades municipales y estatales estuvieron al pendiente de la situación, logrando una eficiente coordinación en el rescate y traslado de pacientes. Participaron el Heroico Cuerpo de Bomberos, Protección Civil Municipal, Cruz Roja, Ambulancias Orduña, otras organizaciones civiles y los mismos familiares de los pacientes. Sin embargo, los protocolos de seguridad del IMSS no fueron suficientes.

Tras el incidente, el delegado del IMSS en Tamaulipas, José Luis Aranza Aguilar, ofreció una conferencia para explicar lo sucedido. Reconoció: “Este fue un proceso que nunca se había presentado y decir nunca nos genera esas áreas de oportunidad. Haremos nuestros protocolos más finos, más eficientes”. A pesar de ello, insistió en que los protocolos del IMSS están perfectamente afinados y que las revisiones rutinarias de Protección Civil son obligatorias.

El delegado afirmó que el hospital ha regresado a la normalidad, aunque continúan revisiones para determinar con precisión la causa del incendio. Explicó que el humo se propagó por los ductos de aire acondicionado hacia todas las áreas médicas. “Garantizar la seguridad y operatividad de este hospital número 13 es la prioridad, para que los trabajadores y derechohabientes tengan esa tranquilidad”, aseguró.

Respecto a los pacientes trasladados, entre ellos tres bebés, uno falleció. Al ser cuestionado sobre este caso, Aranza Aguilar respondió: “Un bebé que tiene prematurez, por condiciones desde el nacimiento, es un paciente con alta letalidad. Es un bebé prematuro, que tiene sus órganos inmaduros, tenía 32 semanas, entonces tiene ese riesgo”.

El delegado también se refirió a las denuncias sobre la atención médica en el IMSS. En respuesta al caso del señor Pablo González Becerra, quien denunció la falta de atención médica hacia su esposa, María Inés Pesqueda, Aranza Aguilar afirmó: “La salud es un derecho, no solamente es una evaluación clínica, es un concepto integral: diagnóstico, tratamiento, abasto de medicamentos y lo que proceda”. Además, aseguró que el Instituto cuenta con mecanismos para actuar ante denuncias contra empleados o directivos.

Por su parte, el director del hospital, José Manuel Silva Sandoval, aseguró que se está atendiendo a la señora María Inés. “Todo lo que él ha querido se le ha dado, faltan citas, es lo que requiere”, comentó. Reconoció que falta realizarle una endoscopía, un procedimiento que el hospital no puede realizar. “Ya se solicitó a Laredo, y estoy en espera de la respuesta para mandarla hacer”, finalizó.

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