“Se calcula que habrá 5 millones de personas mexicanas posiblemente deportables”, aseguró Judith Arrieta, Cónsul Titular del Consulado Mexicano en Texas
La llegada de Trump a la Casa Blanca será histórica para Estados Unidos y México. Su gobierno promete deportar a quienes hayan infringido la ley, comenzando por los delincuentes con Orden Final de Deportación. Además, planea acabar con los privilegios de los llamados “Niños Ancla”, dejando a las familias mexicanas en una difícil decisión: separar a sus hijos nacidos en suelo estadounidense o regresar con ellos a México.
Alejandro Mares Berrones
En Brownsville, Texas, se reconoce que millones de mexicanos han logrado obtener la residencia legal o incluso la ciudadanía estadounidense gracias a que tuvieron hijos nacidos en ese país, a pesar de haber ingresado ilegalmente. Estos hijos, conocidos como “Niños Ancla”, han permitido que sus padres, al alcanzar la mayoría de edad, regularicen su situación migratoria.
Sin embargo, Donald Trump está decidido a eliminar este privilegio. Según sus declaraciones, los hijos nacidos en los Estados Unidos antes de su llegada seguirán siendo ciudadanos, pero sus padres enfrentan un riesgo inminente de deportación. A partir del 20 de enero de 2025, los hijos ya no podrán ser una vía para que sus padres obtengan residencia legal.
La postura de la Cónsul Judith Marcia Arrieta Munguía
La Cónsul Titular del Consulado Mexicano en Brownsville, Texas, abordó este tema destacando que en Estados Unidos existen 8.5 millones de familias mixtas, de las cuales 5 millones son menores. “La prioridad es mantener a las familias unidas, pero será decisión de cada una si los hijos ciudadanos americanos se quedan o se van con sus padres deportados a México”, señaló.
Arrieta mencionó que los mexicanos han sido fundamentales para la economía de Estados Unidos, destacando sectores como la construcción, salud, y tecnología. Además, subrayó que sería complicado para muchas empresas prescindir de un tercio de su fuerza laboral debido a la escasez de mano de obra en regiones como el sureste de Texas.
Preparativos y acciones del Consulado Mexicano
La Cónsul destacó la importancia de que los connacionales cuenten con documentos como pasaporte, matrícula consular y acta de nacimiento, pues su ausencia puede generar dificultades en caso de deportación. El Consulado está preparado para brindar asistencia las 24 horas y facilitar estos trámites a través de consulados móviles que visitan localidades remotas.
“Estamos capacitando a los paisanos sobre sus derechos en Estados Unidos, incluyendo las enmiendas constitucionales que protegen su privacidad en domicilios y vehículos. También colaboramos con organizaciones civiles poderosas en el país para fortalecer esta labor”, explicó.
Escenario en la frontera de Brownsville y Matamoros
La Cónsul estima que, tras la toma de posesión de Trump, podrían deportarse hasta 500 personas por semana en la frontera entre Brownsville y Matamoros, aunque esta cifra podría aumentar. Las autoridades mexicanas están preparándose para recibir a los deportados, con la coordinación de la Secretaría de Relaciones Exteriores y organismos locales.
Arrieta enfatizó que la prioridad es brindar una protección humanitaria preventiva, acercándose a hospitales, albergues y otros espacios de apoyo, además de proporcionar documentación oficial a los ciudadanos mexicanos antes de su regreso.
Reflexión final
“México está preparado para enfrentar esta situación. Desde el Consulado, nuestro compromiso es apoyar a nuestros paisanos antes de cruzar. Esperemos que las medidas de Trump no resulten tan severas como se anticipa”, concluyó la Cónsul.








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