Opinión Pública
Por Felipe Martínez Chávez
CD. VICTORIA, TAMAULIPAS
Ya no se trata de problemas de hacinamiento donde muchos reos dormían parados, amarrados a rejas o árboles para no caerse, ni de autogobiernos, fugas “arregladas”, extorsiones o motines con decenas de muertos.
Ahora, los retos están en servicios psicológicos, reinserción social, espacios deportivos, reglamentación interna y aumento del personal de custodia.
Tras reprobar durante doce años consecutivos en atención y eficiencia del sistema penitenciario, Tamaulipas mejora su posición, colocándose por encima de la media nacional.
AVANCES EN CALIFICACIONES
En 2023, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ubicó a Tamaulipas en el lugar 18 con una calificación de 6.03. En 2024, escaló al puesto 15, logrando un 6.55, muy superior al 4.72 registrado en 2017.
Este progreso marca un contraste respecto a los años noventa y los periodos de Egidio Torre Cantú y Francisco García Cabeza de Vaca, en los que el sistema penitenciario se encontraba en el último lugar nacional.
EL PASADO OSCURO
Eventos como la fuga de 29 reos en Victoria (2017) o el enfrentamiento en Reynosa (2008) que dejó 21 muertos son ejemplos de un sistema dominado por la corrupción. En 2011, el autogobierno alcanzó su apogeo, permitiendo incluso fiestas internas con armas introducidas de manera clandestina.
La última gran tragedia se vivió en Altamira (2012), donde murieron 31 internos. Estas «negras historias» también incluyen la época en que grupos musicales nacionales tocaban en los penales, cobrando entrada a los externos, o las fiestas con vacas vivas utilizadas para introducir armas.
CAMBIOS SIGNIFICATIVOS
Con el gobierno de Américo Villarreal y la 4T, la administración penitenciaria pasó a manos de Seguridad Pública, dejando atrás el control político. Esto ha permitido implementar programas enfocados en la reinserción social y los servicios postpenales, así como eliminar prácticas como la extorsión y el autogobierno, que aún persiste en Tamatán, Victoria, pero con miras a desaparecer en 2025.
UN FUTURO PROMETEDOR
Actualmente, hay capacidad para 6,300 reos, aunque la población es de 4,000. El penal de Victoria, cercano a saturarse, podría beneficiarse de la culminación de un proyecto iniciado en 2010.
Además, la Fiscalía Anticorrupción trabaja en más de 100 expedientes contra exservidores públicos, lo que podría incrementar la población penitenciaria.
CIERRE
Los avances son significativos si se consideran las calificaciones anteriores: en 2022 fue de 4.26; en 2020, 5.24; en 2019, 5.42; y en 2018, 4.71. El objetivo para 2025 es consolidar estos esfuerzos, eliminando el «prietito en el arroz» que representa el autogobierno restante en Victoria.
Por último, destaca la capacidad de convocatoria de la secretaria de Finanzas, Adriana Lozano, al dialogar con periodistas sobre el Presupuesto de Egresos 2025, mostrando una apertura inédita en este ámbito.






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