Con información de Animal Político

En un esfuerzo por fortalecer su estructura organizativa, Morena ha renovado las dirigencias en 28 de los 32 comités estatales, abriendo paso a su ambiciosa meta de afiliar y credencializar a 10 millones de militantes en un año. Este proceso de renovación, que involucró la ocupación de 91 vacantes, se alinea con los estatutos del partido y busca evitar que dirigentes partidistas ocupen cargos gubernamentales simultáneamente.

Carolina Rangel, secretaria general de Morena, explicó que los recorridos realizados por el Comité Ejecutivo Nacional en los últimos dos meses sentaron las bases para este esfuerzo, que busca fortalecer las estructuras territoriales del partido en las 70,753 secciones electorales del país. Para este objetivo, Morena planea desplegar al menos 7,000 coordinadores operativos en campo.

El proceso comenzará en diciembre, con un enfoque en actividades territoriales, reuniones internas y mítines que han promediado 3,000 asistentes por evento. Además, Morena utilizará su «Decálogo para autoridades» y los 100 postulados basados en frases del expresidente Andrés Manuel López Obrador como ejes para consolidar su mensaje político entre nuevos afiliados.

El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó recientemente cambios en los estatutos del partido, otorgando el control del padrón de militantes a la Secretaría de Organización, liderada por Andrés López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador. Rangel destacó que este cambio permitirá una mejor operatividad en el proceso de afiliación, descargando responsabilidades de la presidencia de Morena, ocupada por Luisa María Alcalde.

A pesar de los esfuerzos por separar a los dirigentes partidistas de los gobiernos locales, en algunos estados la influencia de los mandatarios estatales sigue siendo evidente. Ejemplos incluyen Oaxaca, donde familiares del gobernador Salomón Jara Cruz ocupan cargos en la dirigencia, y Morelos, donde la presidencia partidista ha estado vinculada tanto al exgobernador Cuauhtémoc Blanco como a la actual gobernadora Margarita González Saravia.

Rangel afirmó que, al no haber elecciones importantes en el corto plazo, Morena podrá concentrarse en lo organizativo: “No podemos únicamente hablar con nuestra militancia cada tres o seis años”. Con este enfoque, el partido busca consolidar su presencia territorial y ampliar su base militante, especialmente en un contexto donde solo 2.3 millones de personas están afiliadas actualmente, lejos de los 36 millones de votos que obtuvo en la última elección.

La etapa de afiliación masiva será crucial para fortalecer a Morena como una fuerza política organizada y expandir su base de apoyo en todo el país.

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