DÍAS DE REYNOSA
Por Hugo Reyna

La meteórica bonanza que durante estos años ha acumulado Karla Luna González, desde su llegada a la Coordinación de Comunicación Social en el Ayuntamiento de Reynosa en agosto de 2022, solo puede entenderse gracias a sus nexos con personas afines a ella, su proclividad a la buena vida y dispendio, y sobre todo, la facilidad con la que ha manejado discrecionalmente un presupuesto sin rendir cuentas a nadie.

Para nadie es secreto que tuvo que incurrir en muchas traiciones y acumular varios esqueletos en el clóset. Uno de ellos, que llegó a niveles de escándalo, fue la artera traición que le hizo a quien entonces era su jefe: Jonathan Treviño, a quien armó una trama confabulada con su personera y esbirro Diana Ruiz.

A la exalcaldesa Maki Ortiz Domínguez le llegaban chismes y presuntas “traiciones” y omisiones de Jonathan Treviño, que después se supo eran filtraciones desde Comunicación Social Municipal. Todo esto fue una estrategia para quitarlo del camino y así apoderarse de esta área estratégica y de su presupuesto de 5 millones de pesos mensuales y 49 millones 800 mil pesos anuales.

Tan pronto tuvo el control de Comunicación Social de Reynosa, Karla Luna se rodeó de pseudo comunicadores e influencers, despreciando a los auténticos periodistas para sustituirlos por dóciles comunicadores a quienes sometió y alineó a su estrategia de «moches». Estos consistían en facturar sobreprecios, quedándose con hasta el 50% de los pagos facturados, según el acuerdo previo con ella.

Ahora, como regidora del Cabildo, tras sustituir de manera indebida a la regidora titular Hidilberta Velásquez Montoya, también ha propagado versiones de haber «arreglado», por encima del alcalde Carlos Peña Ortiz, continuar manejando Comunicación Social y su presupuesto sin rendir cuentas a nadie.

A través de Diana Ruiz, Karla Luna ha enviado el mensaje a los comunicadores de que no hagan caso de los cambios que vienen y se están gestando ya. Sin embargo, su arrogancia y soberbia la hacen desdeñar las advertencias al sentirse protegida por su “madrina”.

Las cosas vienen confabulándose en su contra. Karla Luna no parece entender ni aceptar que el feudo que construyó a base de engaños, mentiras y abusos simplemente se acabó. “Empoderada” como cree estar, no se ha dado cuenta de que, desde hace tiempo, dejó de ser confiable y hoy es insostenible su presencia en el Ayuntamiento de Reynosa. Incluso, “aquel” que la admitió como una concesión y compromiso en su gobierno también ha dejado de creer y confiar en ella.

EL TEMA DE LA LEY DE INGRESOS

La Ley de Ingresos Municipal se encuentra en la cancha del Congreso del Estado. Los representantes de organismos camarales ya agotaron sus recursos de diálogo con los diputados locales de Reynosa, exponiendo sus observaciones sobre lo que consideran negativo para la generación de empleos e inversiones.

Sorprendentemente, fue el alcalde de Reynosa quien salió a defender y revertir lo que calificó como una versión tergiversada de los hechos contenidos en la Ley de Ingresos Municipal. Sin embargo, esto debió ser trabajo de la doctora en impuestos Esmeralda Chimal Navarrete, secretaria de Finanzas Municipal, quien cuenta con todos los elementos probatorios para defender la misma.

A pesar de ello, el alcalde emprendió esta ofensiva solo, sin el respaldo de su tesorera, ni del director de Predial, y mucho menos de los becarios que cobran como regidores del Cabildo.

EL PRIMER ROUND

Este primer round lo han ganado técnicamente los organismos empresariales de Reynosa, quienes, además de unirse como nunca antes, consiguieron sentar en una misma mesa a tres coordinadores de fracción partidista del Congreso del Estado. Lograron, además, obtener el compromiso de que no aprobarán dicha Ley de Ingresos Municipal.

Es razón más que suficiente para que, en el futuro, los organismos empresariales sean tratados con mayor atención y seriedad, y no solo convocados para eventos de foto o para pedirles que realicen videos sobre cómo quedó la nueva plaza principal.

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