DIAS DE REYNOSA
POR HUGO REYNA
Eva Reyes González, Diputada Local por Reynosa, fue quien aparentemente encendió la mecha del fuego que no ha tenido tregua y que, por el contrario, parece avivarse más, en lo que es ya una abierta rebelión de organismos camarales en contra del Ayuntamiento de Reynosa.
Y no solo es el Alcalde, sino también el Cabildo que se ha doblegado y alineado a los intereses y caprichos del edil, al darle “manga ancha” para promover toda clase de medidas con fines recaudatorios.
Heberardo González Garza, Presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Reynosa, colocó en el centro de la discusión y acusaciones al Cabildo por permitir la iniciativa de gravosos impuestos que solamente serán la condena de numerosos comercios, pequeñas empresas y miles de empleos, amenazados por la voracidad de un Ayuntamiento.
Gildardo López Hinojosa, Presidente de la Cámara Nacional de Comercio, se sumó a la ola opositora y demandó a los diputados locales de Reynosa, que son ocho, a que los defiendan y frenen esta nueva embestida recaudatoria que no tiene precedente alguno en la historia del municipio.
Y qué decir de lo contradictorio que representa afirmar que el Alcalde de Reynosa, ¿pertenece? a Morena, partido que entre sus principios ideológicos se encuentra el de no mentir, no robar y no traicionar.
González Garza se encargó de recordar que Carlos Peña Ortiz se comprometió en mayo pasado, en plena campaña, a impulsar la productividad, empleo y el arribo de inversiones generadoras de empleos.
Eso lo constató el presidente nacional de Coparmex, José Medina Mora Icaza. Allí están los registros y archivos que dan fe de aquel compromiso, que hoy es traicionado y producto de mentira.
Los diputados locales del Congreso del Estado tendrán en sus manos la salvación o la condena de la economía de Reynosa, permitiendo o rechazando la iniciativa de crear nuevos impuestos, en una ciudad que no aguanta más.
En trifulca terminó ayer el desfile conmemorativo al 114 aniversario de la Revolución Mexicana en Reynosa, tras la presencia al final de la parada de integrantes del Colectivo “Amor por los Desaparecidos”.
José Andrés Méndez Ñeco, asesor y voluntario, expuso que la intención de las familias, cuyos hijos(as) y seres queridos fueron víctimas de desaparición forzosa, solo deseaban ser visibles en su lucha frente a la sociedad, en donde han permanecido solos en su búsqueda.
Esperaron al paso del último contingente para poder desfilar por el Boulevard Morelos, pero de inmediato, como “gorilas”, se les atravesaron para bloquearlos el secretario del Ayuntamiento, Antonio de León, y el Coordinador de Tránsito, Alfonso Peña Ortiz.
Solicitando el apoyo de patrullas, se treparon al Boulevard Morelos, formando una valla y así impidiendo que las familias pudieran expresarse y dar a conocer su lucha incansable por sus desaparecidos.
El acto cobarde fue presenciado en silencio por todas las autoridades civiles y militares presentes, quienes, para entonces, el edil de Reynosa ya había puesto en retirada.
Berenice Bernal Ávila fue la tercera víctima fatal en una ola de ataques sincronizados en contra de la Guardia Estatal de Tamaulipas. En unas horas, tres elementos fueron asesinados por parte de civiles armados en diferentes hechos, pero relacionados entre sí.
Lo que solo sustenta lo escrito ayer en este espacio: que hay una escalada violenta y agresiva en contra de la Guardia Estatal, que hasta ahora ha sido el único respondiente frente a los actos de violencia.
Al margen de las vidas de estos valiosos elementos caídos en servicio, seguimos preguntando por qué la indiferencia del Ejército y de la Guardia Nacional, que en estos hechos ocurridos el pasado martes no movieron un solo dedo para brindar apoyo y refuerzo a los policías emboscados.
Lo anterior plantea la exigencia de revisar ese cacareado marco de “cooperación y coordinación” que no aparece por ningún lado y que solo se presume para efectos publicitarios en sendos boletines y fotos que no ayudan a proteger la vida de nadie.
Hoy están cayendo aquellos asignados a la seguridad y protección de los ciudadanos. ¿Qué podrán esperar estos últimos en un escenario en donde la vida de nadie parece importar?






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