Fuentes fidedignas. Por: Isaias Alvarez
El reciente cierre de campaña de Lalo Yañez, una verdadera demostración de operación política y unión de la gente, consolidó su imagen no solo como candidato, sino como el próximo líder indiscutible de la ciudad. Bajo una lluvia que lejos de disuadir, reflejó la determinación de cerca de 10 mil almas reunidas en apoyo, Lalo demostró que su liderazgo trasciende el clima adverso, alimentando la esperanza de la mayoría del pueblo.
La campaña de Yáñez ha sido una ola de energía positiva, que, en vez de señalar al oponente, se dedicaron a trabajar en su campaña, mientras que los de enfrente gastaban sus energías en guerra sucia. La contienda fue muy bien respaldada por Olga Sosa, candidata al Senado. Sosa, una aliada morenista, de calle y del pueblo; ella no solo ha caminado a su lado sino que ha sido una voz vital en la promoción del voto, asegurando que cada paso de Lalo esté firmemente apoyado por figuras clave de MORENA. Su presencia constante en Río Bravo no es solo un símbolo de solidaridad, sino una muestra palpable de la importancia estratégica de Yáñez dentro del partido y el proyecto de nación de López Obrador.
Frente a este nada despreciable despliegue de unidad, la campaña de Miguel Ángel Almaraz, el candidato del PAN, se ha visto empañada por tácticas que van en contra de los valores democráticos. En lugar de propuestas y diálogo, su equipo ha optado por la agresión y la difamación, en su mayoría anónima, utilizando redes sociales para sembrar discordia y desinformación. Estos actos de desesperación contrastan drásticamente con la integridad de Yáñez y su equipo, quienes, en lugar de engancharse en trivialidades, redoblaron su trabajo de campaña, presentando planes concretos y realizables que hablan directamente a las necesidades de los ciudadanos.
En estos 45 días de campaña que están por culminar, Eduardo Yáñez garantizó a la gente un futuro en el que Río Bravo verá una mejora tangible en su infraestructura, con calles pavimentadas, un sistema de alumbrado público que termine de cubrir la ciudad y un puñado más de proyectos apoyado del Estado y la Federación; quien más que el para estar alineados con los diferentes poderes y hacer realidad las obras que nos interesan a todos.
Las encuestas no mienten y la voz del pueblo es clara: Lalo Yáñez está destinado a liderar una vez más Rio Bravo. La gente lo ha elegido para guiarlos hacia un futuro mejor y transformaciones reales. El 2 de junio se demuestra el poder de Morena y los logros dan frutos; Lalo va.






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