Por: Vicente Hernández

“Dos medias verdades no hacen una verdad y dos medias culturas no hacen una cultura.”
«Arthur Koestler»

A lo largo de los años, lo que entendemos como cultura, ha tenido distintos significados y matices, pero que primordialmente ha acompañado a la religión hacia el conocimiento teológico, en cambio en Grecia estuvo marcado por la filosofía, y en Roma por el derecho, solo como ejemplos para no profundizar en antiguas culturas que desarrollaron grandes civilizaciones, y que sentaron las bases para el desarrollo posterior de la humanidad, como son la egipcia, mesopotámica, griega y ya un poco más contemporánea, la medieval europea, pasando por el Renacimiento, donde florecieron primordialmente la literatura y las artes, y así llegamos a la cultura precolombina (previa a Colón) y después a la prehispánica (previa a Hernán Cortes) donde la principal característica de la época prehispánica fue su diversidad, ya que en cada rincón del continente florecieron distintas culturas, lenguas, religiones y organizaciones sociales particulares, hasta llegar al México de nuestros días, que hoy, por hoy, goza de una extensa gama de riquezas culturales.

Todo lo anterior, tiene como objetivo que entendamos que la cultura abarca muchas disciplinas, y no solo las que el oficialismo gubernamental nos marca como “Cultura”, porque hoy día ya nadie es inculto o, mejor dicho, todos somos cultos, debido al gran avance de la tecnología, que nos permite ver una película online, escuchar un libro, y visitar los grandes museos del mundo, así como las maravillas que en él existen, gracias al Internet, y las redes sociales que de el derivan, por tal razón me llamo mucho la atención una parte de un texto escrito por el talentoso periodista José Ángel Solorio, sobre la cultura en Tamaulipas.

“Verónica Aguirre de los Santos, No ha tenido la voluntad, para llamar a cuentas a la titular de la Dirección de Cultura a su cargo, para evaluar lo hecho en el rubro de la creación y la difusión de las artes. Mucho menos, ha podido, vincularse con los creadores y la comunidad artística de la región.

Para la secretaria de la Sebien y la Directora de Cultura, las actividades culturales son bailables, recitaciones y la escucha de música popular. Ni la literatura, ni el teatro, ni la música en todas sus manifestaciones, ni el cine, son actividades para su comprensión y su deleite; no les alcanza, para asimilar que, la masificación de esas expresiones artísticas, atemperan las conductas anti-sociales, toda vez que logran cambios sorprendentes en la gente: la humaniza, la sensibiliza, la hermana.

¿Aporta sustancia cultural para los tamaulipecos, el encendido de un árbol de Navidad? (Justo eso, es una de las acciones que más le enorgullecen a la Directora de Cultura, Brenda Denisse de la Cruz López, en su curriculum). Evidentemente: no. Para dimensionar la estatura intelectual de doña Brenda: ella afirma, con sus actos y con sus hechos, que sí. Nunca dos funcionarios habían hecho tan plenamente clic, como Verónica Aguirre y Brenda Denisse: no saben, que no saben. O más preciso: no saben y las pusieron, en donde sólo deberían estar los que saben. La secretaria de Sebien, ha hecho un gran daño a los tamaulipecos.”

En lo particular estoy muy de acuerdo con mi amigo y colega Solorio, en sus conceptos acerca de la cultura que se da en los municipios, -salvo honrosas excepciones- porque en Tampico existen varios grupos dedicados a promover la cultura, y su gobierno apoya para estas actividades, al menos con espacios para que estos se lleven a cabo, en Altamira desde la llegada del alcalde Armando Martínez Manríquez, se han llevado a cabo acciones culturales que durante los cinco años anteriores nunca se dieron, además el alcalde ha tenido la gentileza de escuchar las propuestas en este tema de gente que si conoce y sabe de cultura.

Un ejemplo muy reciente, es el enroque del Velatorio DIF con la Casa de la Cultura, que fue aprobado recientemente durante una sesión de cabildo, producto de la insistencia del segundo regidor Adrián Olvera Tavera y el que esto escribe, en mi calidad de presidente de la A.C. “Crisol un encuentro de Arte y Cultura en Altamira” y este sería la segunda solicitud de nuestra parte cumplida, y aprobada por el cabildo y su presidente, ya que la primera fue solicitar se rescatara la escultura de “Cuco Sánchez” que fuera abandonada en un rincón de la Casa de la Cultura durante el oscuro trienio de Alma Laura Amparan, y no solo la rescato, sino que se le mando construir un pedestal en medio de una glorieta sobre el Boulevard que hoy lleva su nombre, amén de varias sugerencias sobre el tema cultural las cuales algunas ha puesto en práctica.

Ya en un texto anterior, expongo la importancia del cambio velatorio-casa cultura, debido principalmente a que la casa de la cultura actualmente está cerca del panteón y del nuevo ceniziario próximo a inaugurarse, en cambio el velatorio esta en un lugar muy céntrico, y con mayor amplitud para exposiciones, conferencias, y presentaciones de libros, así que mucho agradecemos al alcalde Martínez Manríquez, y cada uno de los integrantes de su cabildo, por tan acertada decisión de intercambiar las dos dependencias municipales.

Pero nunca falta otro negrito en el arroz, (en este caso negrita para sumar tres) ya que la decimotercera regidora, presidenta de la Comisión de Cultura Geovana Flores Torres, muy poco, o casi nada ha hecho en favor de la cultura, pero si se adjudica públicamente el cambio de las instalaciones referida, la reconfiguración del Geoparque en Laguna Florida, y todo lo que puede adjudicarse para su lucimiento, ya que en lugar de ponerse a trabajar se dedica a acompañar al alcalde a sus diarios recorridos, para colocarse junto a el, y aparecer en todas las fotos, lo mismo cortando listones inaugurales que entregando despensas o apoyos, ese sería el único error que tuvo Armando al repartir las Comisiones, en este caso la de cultura, a una niña chiflada que si bien termino la primeria, de cultura no sabe nada.

Deja un comentario

Tendencias