La Legislatura 65 ha aprobado de manera unánime las Leyes de Ingresos de 28 municipios, entre los que se encuentran Abasolo, Aldama, Antiguo Morelos, Burgos, Bustamante, Camargo, Casas, Cruillas, El Mante, Gómez Farías, Güémez, Guerrero, Hidalgo, Jaumave, Jiménez, Llera, Mainero, Méndez, Mier, Miquihuana, Nuevo Morelos, Padilla, Palmillas, San Carlos, San Nicolás, Valle Hermoso, Victoria y Villagrán. Estas leyes, según el Diputado José Braña Mojica, no presentan cambios sustanciales, limitándose únicamente a ajustes en las estimaciones de ingresos para el próximo año fiscal 2024.
En este contexto, el legislador destacó que la aprobación se realizó de manera unánime y sin mayores modificaciones en comparación con las propuestas originales presentadas por los municipios. El enfoque principal de estos ajustes se centra en la estimación de los ingresos que percibirán los municipios durante el próximo año fiscal, manteniendo la estabilidad en las finanzas locales.
Además de las leyes de ingresos, la Legislatura recibió diversas acciones legislativas, entre las que resaltan reformas que introducen el concepto de «violencia estética» como una forma de agresión o presión social. Estos cambios reflejan la sensibilidad del Congreso hacia cuestiones sociales emergentes y su voluntad de abordarlas de manera legislativa.
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), vinculado al Consejo Coordinador Empresarial (CCE), ha señalado en su reciente informe semanal que el incremento del 20% en el salario mínimo para el año 2024 podría generar presiones inflacionarias. Esta perspectiva se fundamenta en el impacto adicional sobre los costos laborales, que podría incidir en los gastos empresariales y, consecuentemente, en los precios de bienes y servicios.
De acuerdo con el CEESP, a diferencia de años anteriores, el contexto actual presenta particularidades, ya que el rezago en el salario mínimo se ha reducido significativamente en los últimos cinco años. Además, el aumento salarial se produce en un momento en el que el mercado laboral enfrenta escasez de mano de obra en diversos sectores y regiones del país, mientras que la brecha del producto ya no es negativa.
El informe destaca que este incremento se suma al impacto sobre la demanda agregada derivado de la política fiscal expansiva aprobada para 2024. El CEESP sugiere que, aunque no se reconozca explícitamente, este aumento podría influir en la cautela del Banco de México respecto al momento oportuno para iniciar la reducción de la tasa de interés, prolongando así la carestía del crédito, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
El CEESP concluye que el aumento del salario mínimo del 20% para 2024, siendo cinco veces mayor a la inflación prospectiva, se percibe como excesivo y potencialmente perjudicial, especialmente para las mipymes. Calcula que, desde 2018 hasta 2023, los costos de la mano de obra han aumentado aproximadamente un 50% en términos reales, mientras que el salario mínimo ha experimentado un incremento del 46%, o un 27% en términos reales, desde 2021 hasta la fecha.






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