Por Oscar Díaz Salazar
Si hace tres años estuvo complicada y reñida la elección para la presidencia municipal de Nuevo Laredo, para Carmen Lilia Cantú Rosas, hoy parece que la reelección es de mero trámite, sin que esto signifique que el asunto esté resuelto, pues siempre es posible un resultado adverso, aunque éste sea muy poco probable.
Para llegar al puesto que desempeñó su padre, a mediados de los años setenta, y su hermano en 2013 / 2015, Carmen Lilia tuvo que luchar contra el grupo político que algún tiempo conjuntó su hermano en el PAN, y que lo traicionaron luego de que les abrió el paso a la presidencia municipal, y también contra el aparato del gobierno del Estado y del mismo gobernador, que fue particularmente represivo en el caso de su hermano Carlos.
Carmen Lilia Cantú Rosas se enfrentó al aparato propagandístico del gobierno estatal y municipal, a la «estructura» del PAN gobierno, a lo que aún persiste del PRI, a las instituciones de procuración de justicia y a los poderes fácticos que eran afines a los candidatos y a los representantes de los poderes legalmente constituidos.
Carmen Lilia logró imponerse a la candidata priista, recién conversa al panismo, con una breve, pero firme y destacada, trayectoria como diputada local, apalancada desde luego con la marca de morena y la figura presidencial, pero especialmente por la marca «Cantú Rosas», que pesa, que es respetada y muy apreciada en Nuevo Laredo.
Carmen Lilia Cantú Rosas ha manifestado en diversas ocasiones que no ha sido fácil su trabajo y que mucho se afana para estar a la altura de legado de su padre, y para corresponder a la confianza que le han brindado los liderazgos de morena y los ciudadanos de Nuevo Laredo.
Hoy las cosas son diferentes. Se sabe que la contrincante de hace tres años, se resiste a competir de nuevo, en un escenario totalmente diferente y muy en desventaja, y que ha pedido la candidatura a primer regidor, en una planilla que encabece alguien más… Es obvio que prefiere asegurar «el chivo» por tres años, a involucrarse en una contienda muy dispareja.
Como en los tiempos dorados del PRI, lo más difícil para que Carmen Lilia Cantú Rosas continúe otros tres años como presidenta municipal de Nuevo Laredo, es que su partido la haga candidata -y aclaró que la comparación solo es en ese enfoque- , y todo indica que los que toman estas decisiones, no tienen objeción en la candidatura de Carmen Lilia.






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