Fuentes fidedignas. Por: Isaias Alvarez
El escenario político en Tamaulipas se ha vuelto sumamente interesante en los últimos tiempos, con dos fuerzas políticas clave, MORENA y el PAN, enfrentando desafíos y tomando decisiones que tendrán un impacto significativo en el cercano 2024.
Empecemos por mencionar el sólido trato entre el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Esta cercanía política se ha fortalecido con el tiempo y ha generado un terreno fértil para la colaboración estratégica entre el gobierno estatal y el federal. La reciente reunión entre Villarreal Anaya y AMLO en Palacio Nacional es un testimonio de esta relación sólida.
Uno de los aspectos más destacados de esta reunión fue la presentación de los proyectos prioritarios de Tamaulipas por parte del gobernador Villarreal Anaya, que recibió el respaldo y el compromiso de apoyo del presidente AMLO y su gabinete. Esta colaboración, que abarca áreas críticas como energía, salud y desarrollo fronterizo, tiene un potencial transformador para el estado. No solo beneficia a los tamaulipecos al impulsar el desarrollo y la mejora de servicios clave, sino que también fortalece la posición de MORENA en la región.
La relación cercana entre Villarreal Anaya y AMLO no solo es una alianza política beneficiosa para Tamaulipas, sino que fortalece el liderazgo de otros cabecillas de MORENA en el estado. El ejemplo más palpable es el de la diputada Úrsula Patricia Salazar Mojica, presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso de Tamaulipas, quien ha expresado su disposición para recibir a diputadas sin partido y a aquellos que deseen unirse a la bancada de MORENA.
La apertura de MORENA para recibir a diputadas que han sido expulsadas del PAN, como Linda Mireya González Zúñiga, Sandra Luz García Guajardo y Danya Silva Arely Aguilar Orozco, es una más de las buenas estrategias que la líder de la bancada de MORENA ha manejado desde el legislativo y se suma a la de haber tumbado poco a poco los candados que dejó el cabecismo, al recuperar el poder que les arrebataron y al fiscal (¿Corrupto?) anticorrupción. Esta situación, sumada a la pérdida de miembros del PAN y a su desacuerdo interno, podría allanar el camino para que MORENA obtenga una mayoría en el Congreso, lo que cambiaría la dinámica política en el estado.
Y mientras en MORENA se juegan sus mejores estrategias y cartas la oposición parece estar más ocupada en observarlos y criticarlos que en sanar su propio partido.
La reunión de la que hablamos entre AVA y AMLO, fue causa suficiente para que desde la red social X, la Vocería del PAN se volcara en críticas y descalificaciones, recordándonos esa frase bíblica sobre “Ver la paja en el ojo de su hermano y no ver la biga en su propio ojo”.
Así mientras el PAN en Tamaulipas se enfrenta a una serie de desafíos internos y externos se ocupan más en ver que hacen enfrente que en buscar soluciones a su decadencia.
La derrota en la elección gubernamental de 2022 ha dejado al partido en una posición complicada. En lugar de enfocarse en la reconstrucción interna, el PAN ha optado por una estrategia diferente. Han expuesto a sus alcaldes a maniobras políticas destinadas a intentar golpear (políticamente) al gobierno estatal actual, priorizando sus intereses partidistas sobre el bienestar de los ciudadanos. Esto se refleja en la decisión de algunos alcaldes de excusarse para no participar en eventos culturales y en la Feria Tamaulipas 2023.
Sin embargo, detrás de estas decisiones políticas aparentemente discordantes se esconde una lucha interna en el PAN de Tamaulipas. Otro error del PAN ha sido el atacar a la diputada Nora Gómez, solo por ser parte del grupo político del alcalde de Tampico Chucho Nader a quien los hermanos Cabeza de Vaca consideran un rival para la senaduría; la diputada ha sido blanco de embestidas, lo que ha resultado en su expulsión del partido. Además, otras diputadas del PAN, incluyendo a Linda Mireya González Zúñiga, Sandra Luz García Guajardo y Danya Silva Arely Aguilar Orozco, también han sido expulsadas, lo que refleja una creciente discordia dentro del partido.
La situación de Nora Gómez y las demás diputadas es un ejemplo claro de la lucha interna en el PAN de Tamaulipas y cómo las rivalidades y ambiciones políticas del grupo político del exgobernador a menudo impulsan las decisiones del partido terminando en confrontaciones y debilitamientos, lo cual a ellos no les importa, con tal de seguirse manteniendo en el poder.
Tamaulipas se encuentra en un momento histórico en su escenario político, donde la relación entre el gobierno estatal y federal, la lucha interna en el PAN y la creciente presencia de MORENA están configurando el futuro político del estado para las elecciones del 2024.
De seguir cometiendo los mismos aciertos por parte de unos y errores por parte de otros, es fácil saber el desenlace de las elecciones venideras.






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