Fuentes fidedignas. Por: Isaias Alvarez
Si obras son amores, Armando Martínez Manríquez está mostrando todo su interés en Altamira por medio de proyectos, acciones y servicios. Y en un municipio con rezagos sociales, herencia de gobiernos del PAN y el PRI, el avance resulta visible.
De 2010 a 2020, la población aumentó 27 por ciento hasta llegar a 269 mil 790 habitantes en la actualidad. Ninguna de las administraciones anteriores implementó un plan para atender a esta población ni creó mayor infraestructura. Naturalmente, el primer reto de Martínez Manríquez fue incrementar la inversión pública para llenar este vacío.
En 2022, la administración municipal ejerció un presupuesto de 325 millones de pesos en obra pública. Para el siguiente ejercicio fiscal, se impuso un régimen de austeridad, control del gasto y ahorro para superar ese monto en 2023, algo que supondría un récord de inversión pública para Altamira.
Y la meta se logró: en 2023 se han invertido más de 503 millones de pesos en obra pública, de acuerdo con el Segundo Informe de la Administración Municipal 2021-2024, que preside Armando Martínez Manríquez.
Si los gobiernos hacen obras de acuerdo con las peticiones de los habitantes, la reacción general es positiva. Esta regla sencilla pero eficaz fue ignorada por la pasada administración y pagó las consecuencias en 2021. Ahora la gente influye en los programas de la administración, y esto salta a la vista.
Se construyeron 40 kilómetros de calles, caminos y rutas vecinales en el ejercicio fiscal de este año, que incluyó la renovación de las redes de agua y drenaje en varios sectores rurales y urbanos. En este programa de pavimentación se canalizaron 310 millones de pesos.
Estos trabajos llegan como una bendición a los altamirenses, ya que las necesidades de conexión y traslado son urgentes; es el municipio más grande del sur de Tamaulipas, 1,666 kilómetros cuadrados de extensión, pero el 60 por ciento de la población se concentra en los límites con Tampico. Esto da una idea de lo aisladas que pueden quedar las comunidades de la zona rural. Hoy estrenan 23 caminos interejidales y pueden utilizar la nueva vía, pavimentada con carpeta asfáltica, que se construyó en el poblado “El Repecho”.
El ejercicio fiscal de 2023 también se reflejó en mejores servicios públicos e infraestructura urbana, justamente lo que abandonaron las pasadas administraciones. El alcalde Armando Martínez Manríquez aplicó una inversión de 73.5 millones de pesos en la instalación de 11 mil 963 lámparas LED, y habilitó un parque de 36 camiones recolectores de basura para cubrir toda la ciudad.
Como los jóvenes son el grupo de población más importante (27 por ciento tiene 19 años o menos), los altamirenses exigen más espacios para las actividades educativas y recreativas; y eso es lo que ha entregado Armando Martínez. En 2023, invirtió 70.7 millones de pesos en infraestructura deportiva, y se canalizaron más de 42 millones de pesos en la rehabilitación y construcción de techumbres metálicas.
Para atender el rezago social, la administración municipal de Altamira destinó más de 26 millones de pesos en el programa “Transformando Altamira con Becas”, que apoya a 10 mil 780 estudiantes de escuelas primaria, secundaria y medio superior.
Estas son las obras de infraestructura pública que ya están en funcionamiento y que atienden una necesidad de la población. Hubo desde luego más acciones realizadas en este 2023, como obras de vialidad, nueva semaforización y una inversión decisiva de 61 millones de pesos en proyectos hidráulicos. La administración de Armando Martínez Manríquez ampliará los detalles en los próximos días, pero los trabajos que más requería la gente ya están en sus manos.
Sin entrar en competencia con nadie, el gobierno de Altamira ha dado un paso difícil de igualar por cualquier administración municipal, incluso de su región. Ese no es su propósito sino acortar el rezago que dejaron los gobiernos pasados.
Las comparaciones son odiosas, pero expresan mejor que las palabras hasta donde llega el compromiso con las personas. El de Armando Martínez es de un 227 por ciento más alto, en términos de inversión pública, que el anterior gobierno panista.






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