Redaccion T/A

El Hospital Regional 46 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Guadalajara, Jalisco, vivió un incidente preocupante el pasado 27 de julio, cuando un elevador presentó fallas y dejó atrapadas a ocho personas. Afortunadamente, los afectados fueron rescatados por los trabajadores del centro de salud a través de un orificio en el techo, como se pudo observar en impactantes videos difundidos en redes sociales.

Este tipo de situaciones son alarmantes y dejan al descubierto una realidad que no puede ser ignorada: la seguridad y mantenimiento de los elevadores en las instalaciones del IMSS requieren una revisión profunda. Es inaceptable que estos dispositivos, cuyo correcto funcionamiento es vital en hospitales y centros médicos, estén fallando con frecuencia, poniendo en riesgo la vida de pacientes, personal médico y derechohabientes.

En el caso específico del Hospital Regional 46, el comandante José Armando Camacho Larios, encargado de atender el reporte, mencionó que las personas atrapadas ya habían logrado salir del elevador antes de la llegada de los rescatistas. Sin embargo, es importante señalar que esto fue posible debido a la determinación y solidaridad de otros derechohabientes presentes, quienes ayudaron a los afectados a bajar a salvo.

Asimismo, las denuncias que surgieron tras el incidente en redes sociales son preocupantes, ya que sugieren que las instalaciones del hospital no están en las condiciones adecuadas. Usuarios en Twitter, como @RealArturoH, afirmaron que los elevadores no están funcionando correctamente y que incluso se ha prohibido difundir material audiovisual para ocultar esta realidad.

Es imperativo que las autoridades del IMSS tomen cartas en el asunto de manera inmediata. La seguridad de los pacientes, los trabajadores y los derechohabientes no debe ser comprometida bajo ninguna circunstancia. Se deben implementar inspecciones rigurosas y mantenimientos periódicos en todos los elevadores de las instalaciones del IMSS en todo el país.

Además, el caso del elevador colapsado en Quintana Roo, que resultó en la trágica muerte de una niña de seis años en el Hospital General 18, es un recordatorio doloroso de los riesgos asociados con el mal estado de estos dispositivos. Aunque se ha llegado a un acuerdo con la familia de la víctima, se espera que las investigaciones continúen para determinar las causas de esa tragedia y evitar que sucedan incidentes similares en el futuro.

El IMSS debe ser transparente con la sociedad y ofrecer información detallada sobre las medidas que se están tomando para garantizar la seguridad de los elevadores en sus instalaciones. Los pacientes y sus familias tienen el derecho de saber que están siendo atendidos en un entorno seguro y confiable.

Foto: Aristegui Noticias

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