Fuentes fidedignas. Por: Isaias Alvarez
La familia Peña Ortiz debería tener presente que todos somos iguales ante la ley, y que quien la hace, la paga. Más allá de la politización de la Fiscalía estatal, Carlos Peña ha sido acusado de operaciones con recursos de procedencia ilícita en el expediente CP/0017/202, con muy fundadas pruebas. Él puede todavía ejercer su derecho a la defensa, pero parece querer que lo perdonen o que no lo toquen, como si gozara de algún tipo privilegio. Eso causaría una pésima impresión a su ya manchada imagen.
Lo sentimos, Makito: hay igualdad en este país y es mejor que enfrentes la acusación. Al fin y al cabo, cuentas con los medios para contratar al mejor equipo de abogados. Y, sobre todo, eres inocente, como tú mismo lo dices. ¿No es cierto?
El problema del alcalde de Reynosa no son los panistas sino los hechos que le han comprobado: a los 20 años de edad, según unas escrituras, adquirió un rancho de 1,500 hectáreas en el municipio de Cruillas, Tamaulipas, a un costo de 4.5 millones de pesos. Era apenas un adolescente y todavía no trabajaba ni recibía herencia alguna. ¿De dónde obtuvo ese dinero? Con razón lo denunció el abogado Marcelo Olán, un morenista.
Este caso es la base de la denuncia por delitos relacionados con lavado de dinero y uso de recursos de procedencia ilícita. Por eso mismo, se le giró una orden de aprehensión el 18 de mayo de 2022, que no se ha cumplido por recursos presentados por el alcalde.
Pero antier, martes 4 de julio, Marcelo Olán habría recibido un amparo para que se ejecute ya la detención de Carlos Peña. El mismo alcalde, en un video publicado en redes, habló de esta acción y culpó a Francisco García Cabeza de Vaca de perseguirlo a través del fiscal Irving Barrios y de ciertos jueces, que considera coludidos.
Según el alcalde, se debió a la carta de residencia que le negaron a Ismael García Cabeza de Vaca, hermano del exgobernador. La carta fue solicitada por Francisco, a través de Ismael, para iniciar su registro como candidato presidencial panista.
La famosa carta es un tema aparte para el análisis político, ya que en términos objetivos Cabeza de Vaca vive en Estados Unidos, es decir, literalmente reside en el extranjero. No tendría ningún derecho a ser candidato a un cargo de elección porque el requisito es vivir el último año en la localidad donde se harán los comicios.
Pero el exgobernador también ha cometido hechos constitutivos de delitos, y muy graves; Cabeza de Vaca no merece ni la libertad bajo fianza según las carpetas en su contra en la Fiscalía General de la República. Las primeras investigaciones lo señalaban de evadir el pago de impuestos, pero las últimas apuntan al uso de empresas fantasmas para desviar recursos públicos. Así, Cabeza de Vaca también está pendiente de una orden de aprehensión.
Los dos, Carlos Peña y el exmandatario tienen problemas con la justicia y también quieren ser candidatos en la elección de 2024. Cada uno participa en partidos opuestos pero no hay rivalidad ideológica: Carlos Peña es hipócrita, pues toda la vida ha pertenecido al PAN, y solo por conveniencia política de su mamá, Maki Ortiz, apoyan ahora a Morena.
Makito y Cabeza de Vaca se parecen tanto (por la raíz panista y por mover dinero de procedencia Ilícita) que también compartirán el mismo destino en 2024: están en condición de perder el derecho de ser candidatos y de ocupar cargos públicos.
Ambos tienen carpetas judiciales y hay indicios de órdenes de aprehensión para cada uno. Los delitos que les imputan no alcanzan el beneficio de la libertad bajo fianza, por lo que deberán seguir su proceso en prisión preventiva. Todas estas circunstancias les impediría ser candidatos el año siguiente, de acuerdo con las recientes reformas legales.
El pasado 30 de marzo, se aprobó en la Cámara de Diputados una propuesta para aumentar los causales por los que una persona tiene suspendidas sus prerrogativas ciudadanas. El inciso II señala como causa de esta sanción “estar sujeto a un proceso criminal por delito que merezca pena corporal (como Carlos Peña y Cabeza de Vaca). Igualmente, el inciso V marca “por estar prófugo de la justicia desde que se dicte la orden de aprehensión” (tal y como está hoy el exgobernador y probablemente ya el alcalde de Reynosa).
Después, el 28 de abril, el Congreso del Estado hizo lo propio. En las fracciones V y VI de la Constitución Política estatal, se declara como causa “por estar prófugo de la justicia “ y “por sentencia ejecutoria que imponga como pena es suspensión”.
Por todo lo anterior, no vemos el modo de que el alcalde de Reynosa, quien aspira a reelegirse, y Cabeza de Vaca, quien finge buscar la presidencia, puedan ser candidatos a algo en 2024. Desde luego, los abogados pueden abrirles ese camino mediante trámites y demás, pero en principio están en problemas.
Otro que debe recordar que tiene una carpeta vigente y en curso, es Lalo Gattás Báez, acusado con gran cantidad de pruebas de adquirir una camioneta de lujo gracias a Sergio Carmona, una casa en playa Miramar y el manejo de cuentas bancarias sin haber ganado un peso antes de ser alcalde de Victoria.
Se equivoca Gattás si piensa que ya lo perdonaron o ya se olvidó su caso. El rencoroso de Cabeza de Vaca está fraguando su venganza y tiene de su lado al Poder Judicial del estado.
En un estado justo, respetuoso de la ley y la cultura democrática, ninguno de estos sujetos debería aparecer en la boleta en 2024.






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