Sin Filtros; por Brenda Ramos

Sin el apoyo de Morena, Armando Martínez Manríquez jamás hubiera sido alcalde de Altamira. La gente del pueblo ya lo conocía y le habría negado su voto con cualquier otro partido. Sin embargo, el lopezobradorismo sigue arrasando en la entidad y eso le sirvió. Sin la 4T, sus defectos habrían salido a la luz, sobre todo uno: es mentiroso.

Los números no mienten: en la elección de 2021, Martínez Manríquez sacó lo suficiente para ganar. Obtuvo 39,360 votos a favor contra 34,943 de Ciro Hernández, candidato del PAN. Y eso que el morenismo tiene fuerza en muchos sectores de Altamira.

Los verdaderos morenistas saben que Armando Martínez es falso; si ahora vive como rico no es gracias a la contaduría, su verdadera formación, sino a la política, su única pasión. Lo aprendió en el PRI, donde hizo carrera en la administración municipal de 2002 a 2004 y como diputado local de 2005 a 2007. Graduado en el tricolor, Armando jamás respetará los principios de la Cuarta Transformación, principalmente el de “no mentir”.

El hundimiento de la draga, el pasado 13 de mayo, es la mentira más grande y desvergonzada del alcalde de Altamira, quien usó el accidente como pretexto para dilapidar 40 millones de pesos en la compra ilegal de una draga vieja. Es el momento de recordar que no es la primera vez que miente y que, por el contrario, ya es el estilo de gobernar de Martínez Manríquez.

El 1 de julio de 2021, recién electo como alcalde, declaró que su administración sería austera. Sin embargo, es el edil que más viajes ha hecho al extranjero, acompañado de esposa e hijos. Más adelante encontrará los detalles.

En la primera semana de su gobierno, Armando “Mentiras” Martínez dijo que recibiría un sueldo de 50 mil pesos mensuales. A pesar de que nadie le cree, él propala sin culpa este y otros disparates. La única verdad demostrada es esta: tiene suspendida la página de transparencia. Nadie sabe lo que ganan los funcionarios municipales.

En 2022, abandonó el cuento de la austeridad y solicitó al Cabildo un gasto de 824 mil pesos por concepto de “servicios de traslado y viáticos”. A eso le agregó 185 mil pesos para “otros servicios personales”. El acalde austero se despachó prácticamente un millón de pesos en paseos.

Y justamente a eso se aplicó. En septiembre de 2022, el alcalde de Altamira viajó a Miami, Florida, lugar de residencia de famosos y miembros del jet set, para asistir a una desconocida Conferencia Interamericana de Alcaldesas y Alcaldes, una simple coctel para tomarse fotografías y salir de fiesta. Según él, iba a trabajar, pero se llevó también a su esposa, Ross Luque, y a su hija, Rosa Elena Martínez.

Luego, en mayo de 2023, alardeó de haber recibido una invitación de otro evento “patito”, pero esta vez en París, Francia. Se trataba del Foro de Ciudades Sustentables y Sostenibles. Otra vez, mentía: nunca lo invitaron. Tuvo que pagar 54,900 pesos por participar. Era un negocio tipo couching del foxista Galo Limón.

Pero Armando “Mentiras” Manríquez tenía preparada otra sorpresa. Estando en Francia, coincidió con el aniversario número 38 de su boda con Rossy Luque, que se verifica cada 24 de mayo. En sus grupos privados, anunciaron que habían hecho “un maravilloso viaje familiar”, es decir, con hijos incluidos.

Miami, Paris y fiestas, muchas fiestas, este es el concepto de austeridad del alcalde de Altamira que sorprende en todo el estado, pero no a los altamirenses. “Ya lo conocíamos”, dicen a los visitantes.

La verdad es que la familia de Martínez Manríquez no para en viajes, ágapes y compras, mientras que Altamira profundiza su desigualdad. Los grandes capitales invertidos en el puerto industrial no mejoran la vida de los habitantes. 123 mil personas viven en condiciones de pobreza (Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social 2023).

Comenzó su gobierno con la fábula de asignarse 50 mil pesos mensuales. Como nadie lo refuta, ha seguido sembrando cuentos, pero cada vez son más atrevidos y onerosos. El hundimiento de la draga ya le costó 40 millones de pesos a este municipio, y aún falta cuantificar el daño económico y ambiental causado por el derrame de diessel en la laguna.

Los viejos morenistas esperan pacientes la elección de 2024 para calificar ahí, en las urnas, al alcalde y su familia. La reelección de Armando “Mentiras” Martínez está en suspenso.

Deja un comentario

Tendencias