Por: Ma. Antonia Castro Mata

A pesar que el alcalde de Altamira Armando Martínez Manríquez, durante una reciente mañanera giro instrucciones a cada uno de los directores de las dependencias municipales, en el sentido de no exponer a sus trabajadores en horas donde la temperatura este cerca o en los 45 °c sobre todo a las personas de la tercera edad, estas instrucciones (mediante oficio) se las paso por el arco del triunfo la jefa de intendentes del ayuntamiento Marisa Pérez López, quien además de prepotente es indolente con los empleados que están bajo su mando.

Ya son varias quejas que hemos recibido de trabajadores que omitieron su nombre por miedo a represalias de la tiránica jefa de intendencia, quien a pesar de los intensos calores, manda a pleno sol barrer los patios y alrededores de el conjunto administrativo de La Retama, mientras ella desde su cómoda oficina con aire acondicionado vigila que las barrenderas cumplan sus órdenes, aunque se tatemen bajo el ardiente sol.

Y como consecuencia de esta arbitraria medida, hace unos días una trabajadora sufrió un desmayo en lo que pareció ser un fallido golpe de calor, pero aun con este incidente no suspende las actividades en las horas que fijo el alcalde, contrario a esto las manda a barrer el paso peatonal que empieza desde la bajada del puente, hasta la terminación del estacionamiento no obstante las altas temperaturas, aunque ella solo deja el aire acondicionado para ir al baño a hacer sus necesidades, para luego regresar de prisa no vaya a ser que esto le saque unas gotas de sudor.

A, pero eso sí, les pide a los trabajadores que se tomen foto haciendo su trabajo, y se las lleven a su oficina para cerciorarse que están trabajando, pero a las preferidas que forman su sequito las deja correr vela bajo la sombra, como pago a sus lambisconerías.

Que tristeza que como pago al Partido Verde Ecologista, que fue en coalición con Morena, al reparto del pastel una borona de este, haya recaído en esta negrera jefa de intendencia, que a pesar de haber sido empleada doméstica de Melva Egleyde Solís, no entienda a la clase trabajadora, pero ella pregona a los cuatro vientos que tiene todo el apoyo del regidor Adrián Olvera Tavera, y gran amistad con el alcalde Armando Martínez y que no pasa nada ¿Sera?

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