Fuentes fidedignas. Por: Isaias Alvarez
Las familias de Altamira esperaban tener una laguna agradable, pero ahora tienen una contaminada, con una draga hundida en el fondo, y perderán 40 millones de pesos del presupuesto por la compra de una máquina sin concurso, sin respaldo técnico y sin autorización del Cabildo.
Ignorando las leyes de Adquisiciones y Transparencia, el alcalde Armando Martínez Manríquez informó públicamente haber comprado una draga usada en 40 millones de pesos.
“Hicimos avalúos, hicimos lo que teníamos que hacer en el Cabildo y, qué creen? ¡Compramos la draga!”, dijo el acalde de Altamira ante sus funcionarios.
También explicó que la máquina era “semi nueva”, fabricada en 2019, pero nunca mostró un peritaje que estableciera el ciclo de vida restante, ya que las dragas tienen un desgaste acelerado por la fuerza que requieren.
Tampoco reveló el nombre del empresario a quien le compró el equipo, ni la fecha de pago ni la cantidad exacta, aunque se afirma, el empresario es un amigo cercano del edil. Armando Martínez se voló todos los reglamentos que rigen a las administraciones públicas para realizar compras.
El alcalde de Altamira no transparentó absolutamente nada: ni la adquisición, ni el comprador, ni las características de la maquinaria. Nunca antes, en la historia de los últimos tres gobiernos municipales, se habían ejercido 40 millones de pesos en total oscuridad.
Altamira es un municipio hundido en el subdesarrollo social. Hay más de 123 mil personas en condiciones de pobreza (Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social 2023). Sus carencias más importantes son la mala calidad de las viviendas y la falta de servicios.
También se caracteriza por la alta incidencia de robos, que lidera en el estado por la falta de policías: hasta 20 atracos por semana en algunos sectores.
Ninguno de estos problemas preocupa tanto al alcalde Armando Martínez Manríquez. Desde que llegó a la presidencia, se ha obsesionado con sanear la laguna del Champayán, a pesar de que la zona sur de Tamaulipas es la única en semáforo verde por disponibilidad de agua del estado.
Hay un lirio invasor que suele cubrir esta laguna, pero tampoco representa un grave problema ecológico. Solo Armando Martínez ha convertido en una prioridad para Altamira gastar sus pocos recursos en trabajos de dragado, sacrificando todo lo demás.
SE HUNDE DRAGA SOSPECHOSAMENTE
La idea de ejercer millones de pesos en una draga (y no en servicios, ni escuelas, ni en seguridad), la viene manejando el alcalde desde el año pasado.
Por ejemplo, el 2 de noviembre de 2022, dijo que analizaba la compra de una draga. Explicó que rentar el equipo tenía un costo de hasta dos millones de pesos mensuales.
Luego, el 2 de abril de 2023, propuso públicamente pedir una donativo de 20 millones de pesos a la iniciativa privada para adquirir una. Desde entones hablaba de un costo total de 40 millones de pesos.
Para evitar ese gasto, el 1 de mayo de 2023, el gobierno de Tamaulipas le entregó en comodato una draga al municipio de Altamira. El alcalde suspendió entonces su plan de compra.
Hasta que sucedió lo inesperado: el 13 de mayo de 2023, la draga se hundió de pronto, sin mediar falla ni accidente, y derramó 300 litros de diesel en la laguna del Champayán, que provee de agua a hogares y empresas. Jamás se presentó un informe técnico del siniestro.
Diversas denuncias ciudadanas recibidas en Tribuna Abierta señalaron que las mismas autoridades de Altamira provocaron el accidente.
Al respecto, Ángel de Jesús Covarrubias, diputado local, dijo que iniciarán una investigación sobre el hundimiento de la draga ante los órganos de fiscalización, como la Contraloría Estatal y la 65 Legislatura de Tamaulipas.
“Imagínate que este supuesto fuese real, que se tratara de un auto sabotaje, como lo han señalado las personas que han tenido acercamiento con tu medio” dijo Covarrubias. “Habremos de valernos de una investigación que vamos a exigir a las instancias correspondientes”.
El diputado local dijo que 40 millones de pesos por una draga usada parece un precio alto, por eso extraña que la administración de Armando Martínez haya hecho una compra de mucho valor sin pasar por un proceso de licitación.
También resulta inquietante que estos montos se gasten de manera directa a pocos meses de un proceso electoral, en el cunden las denuncias por uso indebido de recursos en campañas y financiamiento ilegal.
“Esperemos que este suceso que está en Altamira no tenga nada que ver con el 2024. Para eso, se habrán de hacer las investigaciones correspondientes”, dijo Covarrubias.
La compra de la draga en 40 millones de pesos supera toda la inversión de 2022 de Altamira en red hidrosanitaria (30.6 millones de pesos), en guarniciones y banquetas (22.6 millones de pesos) y en infraestructura educativa (21.6 millones de pesos).
PRÓXIMAMENTE: TESTIGO INCRIMINA AL GOBIERNO DE ALTAMIRA EN HUNDIMIENTO DE DRAGA






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