Fuentes fidedignas. Por: Isaias Alvarez
La diputada local Nora Gómez González, presidenta del PAN en Tampico, acusó al Luis René Cantú y a Félix García Aguiar, de falsificar su firma en documentos del grupo parlamentario del Congreso de Tamaulipas. Estas acusaciones se dieron en medio de una discusión que tuvo lugar durante una sesión ordinaria del Congreso.
Nora Gómez denunció no solo la falsificación de su firma, sino también haber sufrido violencia de género por parte del presidente del Comité Directivo Estatal, Cantú Galván, y del senador Ismael García Cabeza de Vaca. La diputada confrontó a García Aguiar durante la sesión, lo que desencadenó una discusión dentro del grupo parlamentario del PAN.
La diputada afirmó que su firma fue falsificada en varios documentos, entre ellos uno en el que mostraba su inconformidad con la creación de un grupo parlamentario conformado por las diputadas que renunciaron al PAN. Asimismo, presentó una impugnación ante el Tribunal Electoral del Estado de Tamaulipas por el mismo motivo.
Durante la discusión, Nora Gómez reclamó a García Aguiar por los insultos recibidos, a lo que él respondió negando haberla insultado. La diputada también acusó al presidente del partido, Luis René Cantú, de falsificar tres firmas en documentos oficiales. La legisladora recibió el ‘apoyo’ de parte de las diputadas morenistas, quienes respaldaron su denuncia. Una de ellas, Sandra Luz García Guajardo, también reveló que había sido víctima de falsificación de firmas.
En cuanto a las consecuencias legales de la falsificación de firmas, existen penas para este delito. Según el Código Penal Federal mexicano, el delito de falsificación de documentos puede llevar a una pena de hasta seis años de prisión, aunado a una multa. Además, en el caso específico de la falsificación de firmas, el Código Penal Federal establece que se castigará con prisión de uno a seis años y multa, cuando se falsifique la firma de una persona en un documento con el propósito de perjudicarla o de obtener un beneficio indebido.
Es importante destacar que estas acusaciones y el rompimiento de Nora Gómez con el grupo político liderado por García Cabeza de Vaca representan una disputa interna en el PAN de Tamaulipas. Esta situación también implica una rivalidad entre el alcalde de Tampico, Jesús Nader y CDV ya que la diputada agraviada es del grupo político del alcalde. Claramente el cabecismo está perdiendo terreno en el Congreso; será cuestión de tiempo para ver reducido a cenizas este grupo.
El Cachorro como siempre se deslindó de todo, que le crea quien no lo conoce. Históricamente Cachorro ha hecho todo tipo de trampas para beneficiar a su patrón; no sorprende nada que este tema haya salido a la luz. Pero sigue otro paso: la denuncia por falsificar las firmas.
Si la situación ocurrida el día de ayer es verdadera, ya se debe de estar pensando en denuncia y desafuero para Cachorro y cualquier otro que resulte responsable, pues también salió embarrado el Moyo. En México, el proceso de desafuero para un diputado local implica la remoción de su inmunidad parlamentaria con el fin de permitir que sea investigado y enjuiciado por presuntos delitos cometidos. En el caso específico de la falsificación de firmas, si se demuestra la participación de un diputado en este delito, es posible iniciar un proceso de desafuero en su contra.
El camino es largo y tedioso, implicaría una mayoría calificada de votos para aprobar el desafuero, pero esta es una oportunidad que no se debe dejar pasar y de una vez por todas, eliminar el cabecismo del estado; Cachorro y el Moyo sería un paso muy grande en esta lucha del Gobierno del Estado y el deseo del pueblo tamaulipeco por extirpar el tumor azul.






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