Sin Filtros; por Brenda Ramos
Este fin de semana fue un mal día para ser Carlos Peña Ortiz el alcalde de Reynosa al haber sido invitado, pero a salir de la aduana por el personal de las fuerzas armadas que se encontraba custodiando al presidente AMLO en su visita a la aduana de Reynosa mejor conocida como el Puente-Pharr.
El mandatario arribó al lugar, rodeado de máxima seguridad en una camioneta negra y no hubo acceso ni entrevista para los medios de comunicación y tampoco para el Alcalde Carlos Peña Ortiz a quien ni siquiera le dieron acceso para que entrara en su lujosa camioneta blindada al lugar, por lo que se bajó y entro caminando, sin embargo no duraría ni 10 minutos adentro, cuando fue visto por todos los presentes salir nervioso, triste y molesto, cruzando a pie la gran cerca de la aduana, diseñada solo para la entrada y salida de vehículos.
Carlos trato de minimizar lo sucedido, dando una entrevista a los medios de comunicación al estilo Martha Higareda, en la cual aseguró haber hablado por lo menos con tres personajes y haberles pedido más seguridad para Reynosa, que como él ya había hecho valga la redundancia lo que tenía que hacer se retiraba ¿Really? Con esas respuestas sigue insultando la inteligencia de quienes le rodean, lamentablemente (Para él) su intento de demostrar una cercanía con la 4T y AMLO le salieron contraproducentes, pues gracias a que nuestro compañero Isaias Alvarez se encontraba cubriendo el evento, capto en video el momento justo donde el alcalde se retira al estilo: “Despreciado me voy”, material audiovisual que se hizo viral y como respuesta, los encargados de la imagen del alcalde sacaron un boletín engañoso y confuso y una foto de Carlos con el presidente asegurando una muy cercana relación, el cual no tuvo peso pues los verdaderos hechos se habían difundido ya alcanzando miles de reproducciones y cientos de compartidas en las redes sociales.
Platón afirmaba que el que aprende y aprende y no aplica lo que sabe, es igual al que ara y ara pero nunca siembra, en este caso Carlos Peña a pesar de haber tenido una educación privilegiada no ha aprendido que no debe ir a donde no lo invitan, demostrando una vez más su inmadurez política, caso contrario con los ediles de Matamoros y Nuevo Laredo quienes actuaron prudentes, sin la necesidad de demostrar nada a nadie al presentarse en una reunión que trataría temas federales, de las aduanas, pues tanto el Maestro Mario Alberto como Carmen Lilia tienen un largo camino recorrido en el ámbito político y se la saben de todas todas.
Y nos atrevemos a mencionar que Carlos es una persona non grata, porque el presidente durmió en el hotel Holiday Inn Reynosa, y el alcalde tuvo toda la oportunidad del mundo (Si es tan cuatacho del mandatario nacional) de haberse ido a echar con AMLO y con su hijo menor, una de las 50 órdenes de tacos que llegaron transportadas desde Río Bravo al lugar que estaba fuertemente custodiado, pero no lo hizo, no porque no quisiera sino porque no pudo, porque hasta palacio nacional llegan los informes de su mal gobierno y sus traiciones al partido que les abrió las puertas para gobernar Reynosa.
Un caso totalmente opuesto fue el del diputado local Pepe Braña, quien sí se reunió con el presidente, dando una señal muy clara de respaldo, cercanía y aprobación del mandatario a su sobrino que continuamente ha sido acosado, atacado y desprestigiado en redes por medio de perfiles falsos, tan solo por denunciar los malestares del mal gobierno de Lalo Gattás, por pedir transparencia en la COMAPA, en el fondo de capitalidad y por acercarse al pueblo, situación que Lalo no soportó llegando al grado de meterse con la familia de Braña al hablar mal de su padre QEPD, sin darse cuenta que estaba insultando a la familia del presidente.
No tenemos duda, que la plática entre ellos fue muy fructífera y que AMLO se fue muy bien enterado de lo que sucede con la capital y con Lalo Gattás, una clara señal de que la reelección se le esfumó de las manos. Pero las ausencias también dan mucho que pensar y que la diputada Úrsula Salazar no haya acudido, también es un gran indicador.
Por lo pronto, está más claro que el agua LA BUENA RELACIÓN ENTRE EL GOBERNADOR Américo Villarreal y el presidente Andrés Manuel López Obrador, por el buen trabajo que el doctor viene desarrollando en Tamaulipas, una prueba más de esto es que justo al cumplir los 8 meses al frente del gobierno, AVA recibirá nuevamente al presidente en Tampico, trascendiendo que dará una gira estatal para inaugurar los bancos del bienestar y otras obras más. En cuanto a esta visita, a pesar de haber sido relámpago anunció casi 10 mil millones de pesos para la modernización y la construcción de lo que será la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), que tendrá como sede Nuevo Laredo y descubrió el buen futuro que le espera a Tamaulipas en contraste con uno no tan bueno para los ya mencionados, evidente solo para los que saben leer las señales de Andrés Manuel.






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