En los últimos 18 meses, el gobierno municipal de Reynosa ha otorgado miles de adjudicaciones directas a la gasolinera de Javier Cantú Barragán por el suministro de combustible, pero se ha ocultado el monto de los pagos realizados. Según los datos compartidos por el Ayuntamiento en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), todos los pagos se hicieron vía transferencia bancaria y se justificaron bajo el argumento de que no se firmaron contratos con el empresario.
Sin embargo, la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público establece que se debe privilegiar el precio del servicio o suministro, su calidad, el financiamiento y la oportunidad para obtenerlos. Además, la Ley de Adquisiciones para la Administración Pública del Estado de Tamaulipas y sus municipios señala que las adjudicaciones directas sólo se pueden hacer en casos excepcionales.
La opacidad en estos contratos es preocupante y genera sospechas de posibles actos de corrupción en la administración municipal. Es especialmente alarmante que el actual presidente municipal, Carlos Peña Ortíz, haya prometido un gobierno transparente y sin corrupción al tomar posesión de su cargo, pero estas adjudicaciones directas a la gasolinera de Cantú Barragán sugieren lo contrario.
Además, los datos muestran que esta práctica no es nueva en Reynosa, ya que la o las gasolineras de Cantú Barragán también recibieron miles de adjudicaciones directas en el trienio de la exalcaldesa Maki Ortiz Domínguez, madre del actual presidente municipal.
Redacción T/A
Investigacion de: El Mañana de Reynosa






Deja un comentario