Especial: Por Brenda Ramos e Isaias Alvarez

Maki Ortiz, la mujer que Felipe Calderon y Margarita Zavala llevaron a la cúspide panista, poniéndola en todas las posiciones que cualquier político anhela, diputada local, federal, senadora Sub Secretaria de Salud y después dos veces alcaldesa, prometió a la ciudad la magna obra que mejoraría la cultura y el comercio de la ciudad donde gobernaba: Reynosa.

INICIAN LOS PREPARATIVOS PARA EL MUSEO: LA CREACIÓN DE UN PATRONATO

El museo del ferrocarril prometía la restauración de la antigua Bodega del Ferrocarril, construcción de la Réplica de la Estación, y un Museo Moderno que exhibiría, historia, pintura, escultura, ciencia y arte.

Sonaba como un sueño hecho realidad para Reynosa, Un museo con estacionamiento subterráneo con capacidad para hasta 80 vehículos, edificios nuevos, reconstrucción de bóveda a cargo del INAH y en general embellecimiento total del área, pero, sobre todo, prometieron a los locatarios no complicar el acceso a los mercados de la zona.

Se supone, que la obra del museo no se mandaría sola, para su construcción se creó el patronato del Museo del Ferrocarril integrado entre otros por: la Mtra. Teresa Márquez Ramírez, Directora del Museo Nacional de Ferrocarriles Mexicanos; la Mtra. Tonantzin Silva Cárdenas, Directora del Instituto Nacional de Antropología e Historia; la Lic. María de los Ángeles Franco Estandía, Coordinadora de Gestión Pública y Análisis político de la ferroviaria Kansas City Southern de México y la Arq. Sandra Hurtado González, especialista en restauración de construcciones con valor histórico y artístico quienes al día de hoy han enmudecido debido a la tardanza de la obra.

El 21 octubre del 2020 el futuro cultural, histórico y hasta científico de Reynosa lucían esperanzadores, sobre todo el comercio para los mercados Guadalupano y Fidel Velázquez ubicados en el centro ya que fue el arranque de la construcción de la Mega Obra El Museo del Ferrocarril.

Maki Ortiz, la entonces alcaldesa panista de la ciudad más importante de Tamaulipas presumió la obra que se dividiría en dos etapas:

La primera con una inversión de 45 millones de pesos para la creación de un sótano subterráneo con capacidad para estacionar hasta 80 vehículos.

La segunda abarcaría la renovación de concreto, drenaje y alcantarillado desde las calles Guadalupe Victoria a Benito Juárez, además de una extensión a las jardineras, banquetas, mobiliario público, andadores y nuevos edificios. Ambas etapas con un monto aprobado de hasta 180 MDP.

Como fecha para la entrega del majestuoso Museo del Ferrocarril, el titular de Obras Públicas Eduardo López Arias dio como fechas tentativas para la primera parte febrero del 2021 y para la segunda entre julio y agosto del mismo año.

López Arias también hizo hincapié en que se respetaría la infraestructura original de la estación del ferrocarril, para cumplir con los lineamientos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y que no había riesgo de inundación para el sótano o estacionamiento subterráneo, aunque si tendrían que poner un cárcamo en este.

La primera alerta de que las cosas no iban bien fue que, al llegar marzo del 2021, las obras no solo no avanzaban conforme a lo prometido, sino que empezaron a afectar a los comerciantes de los negocios, pues la presencia de maquinaria redujo primero el 50 % de los espacios para estacionamiento, pegando directamente en el bolsillo de los vendedores, empeorando al cerrar definitivamente la avenida ferrocarril por meses.

LLEGÓ LA FECHA ESPERADA, PERO MAKI NO CUMPLIÓ

Agosto del 2021 y la obra no llevaba ni el 60% del avance posponiendo la inauguración por primera vez, prometiendo que se entregaría sin falta antes de que concluyera la administración de Maki Ortiz.

Para este entonces, la panista ya no daba la cara ni a la ciudadanía ni a los medios de comunicación, enviando al titular de Obras Públicas con excusas como mal clima u observaciones del INAH para justificar su falta de palabra y transparencia con el dinero ya invertido en la obra.

Pero el descuido, la incompetencia y la incapacidad de los involucrados en la creación del museo no solo evidenció que no tienen palabra, sino que afectó a los comerciantes quienes ya se encontraban luchando por sobrevivir en medio de la pandemia y este retardo en la construcción además de haber cerrado la Avenida Ferrocarril (La principal), también restringieron el acceso a las calles Porfirio Díaz y Benito Juárez lo cual fue un duro golpe a los mercados Guadalupano y Fidel Velázquez, aunado a que la pandemia estaba en su apogeo, lo cual les quitó todavía más afluencia de clientes a los comerciantes.

Con el final del otoño en el mes de noviembre, Eduardo López Arias anunciaba por tercera vez que se postergaba la inauguración del Museo del Ferrocarril y esta brincaría de administración, con miras a estar finalizada en la de Carlos Peña El Makito, hijo y de Maki y heredero a la presidencia municipal de Reynosa.

Para estos momentos, de acuerdo con investigaciones periodísticas del medio de comunicación El Mañana de Reynosa la obra llevaba 100 MDP gastados en inversión y un año de retraso.      

Ya durante la administración de Carlos Peña que cambió de color partido, pero no de familia, la regidora panista Ana Lidia Luévano de Los Santos denunció la lentitud con la que la empresa tampiqueña GRUPO DE DESARROLLO DE TAMAULIPAS S.A DE C.V llevaba a cabo la obra del museo del ferrocarril.

Dicha empresa, que tiene como Director General al C.P. Carlos Zavala Flores  y como Gerente de Licitaciones y Concursos al Ing. Rodolfo Morales Ramírez fue una de las más beneficiadas con contratos en el sexenio de Francisco García Cabeza de Vaca, teniendo como principales clientes a la anterior Secretaría de Finanzas, al GobTam, al ayuntamiento de Tampico, la anterior Secretaría de Desarrollo Rural, COMAPA de la Zona Conurbada y entre otras la anterior Secretaría de Salud, señalada recientemente por la actual contralora estatal Norma Pedraza Melo por tener el 93 % de movimientos inconsistentes de lo que suman 4 mil 500 millones de pesos desviados durante la administración de Cabeza de Vaca.

MAKITO TAMPOCO TIENE PALABRA

Cabe señalar que entre la transición del gobierno de Maki a su hijo Carlos Peña, el Secretario de Obras Publicas y casi ningún miembro de la administración fue removido, por lo que, a tres meses de concluir el siguiente periodo prometido para terminar el museo, la fecha fue movida nuevamente y de Septiembre del 2022 Eduardo López Arias volvió a empeñar su palabra por los Peña Ortiz dando una tentativa nueva fecha: Septiembre del 2023.

Las administraciones de madre e hijo, han atravesado por numerosos señalamientos de corrupción, violación a la ley electoral, problemas con la ley y por no transparentar las grandes obras como esta del museo del ferrocarril, la cual se ha convertido en el elefante blanco de las dos administraciones, además de cuestionados patrocinadores, vínculos y relaciones peligrosas, así como traiciones políticas y en el caso de Maki, sus cuentas aún están pendientes en la Auditoría del Estado de Tamaulipas.

En el caso del Museo del Ferrocarril, “La obra eterna” sigue sin transparentar en que se ha gastado cada peso, sin contestar con razones sólidas por qué no se ha continuado y porque razón no se ha procedido legalmente para que GRUPO DE DESARROLLO DE TAMAULIPAS S.A DE C.V cumpla con el contrato del gran Elefante Blanco que solo ha traído perdidas y dolores de cabeza a los comerciantes de la zona centro, tema que abordaremos en las siguientes partes de este especial de Tribuna Abierta.

Deja un comentario

Tendencias