Fuentes fidedignas. Por: Isaias Alvarez

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha destacado la urgencia de un cambio en el gobierno de Tamaulipas, debido a la descomposición social, económica y política que se vive en el estado. El pasado proceso electoral fue una oportunidad para que los tamaulipecos tomaran una decisión y llevaran a cabo ese cambio necesario.

A pesar de las amenazas, la compra del voto y el miedo, la gente salió a votar y demostró su arrojo y decisión para lograr ese cambio; ya ven que hasta el dipuatdo Humberto Prieto anduvo revisando casillas con un chaleco antibalas debido al peligro que se respiraba en las diferentes ciudades del estado. López Obrador destacó en la mañanera de ayer que Tamaulipas es un ejemplo en lo político electoral y que la participación ciudadana fue admirable, siendo el estado que más votó de todos en donde había procesos electorales.

El gobernador Américo Villarreal Anaya elevó las expectativas en el estado y muchos seguidores de Morena y el presidente están depositando su esperanza para un nuevo Tamaulipas. El presidente ha expresado su apoyo y ayuda al gobernante y ha destacado que es una persona honesta y un buen gobernador. Esto se traduce en que se apoyará al estado desde la federación y así lograr la transformación por la que tanto ha luchado López Obrador.

Sin embargo, no se puede ignorar el pasado gobierno de Francisco García Cabeza de Vaca, quien dejó una huella de decadencia extrema en el estado y la manera en que ahora sigue golpeando y alzando la voz con tal de demeritar el trabajo de la administración actual para hacer ruido en la carrera presidencial y lo tomen en cuenta por su partido. Ya se le olvidó todo lo que él hizo y ahora se le hace bien fácil señalar con el dedo desde algún lugar de Estados Unidos.

Las críticas de los hermanos Cabeza de Vaca, quienes buscan un nuevo puesto de elección popular o plurinominal para obtener fuero van empezando, pero está en las manos del gobernador y su equipo, demostrar y callar bocas de que su gobierno es diferente, por lo pronto por parte del presidente Andrés Manuel, el gobernador sigue recibiendo apoyo y palabras de aliento en sus mañaneras.

Es necesario que el nuevo gobierno continúe trabajando en mejorar la situación social, económica y política en Tamaulipas, y que se encargue de mitigar la corrupción y el mal manejo de recursos que han caracterizado el gobierno anterior. Es tiempo de un mejor escenario para Tamaulipas y al gobernador Américo Villarreal Anaya le han dado las oportunidades para lograrlo.

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