Sin Filtros; por Brenda Ramos

Al escuchar el discurso del primer informe del gobernador Américo Villarreal, quedó evidente su vocación como médico. Fue grato el escuchar su actitud positiva aún después de haber quedado al frente de un estado que por ubicación geográfica y antiguos gobiernos quedó como él mismo ha dicho constantemente “En ruinas”.

Y es que, los médicos están programados para hacer todo para salvar a sus pacientes y ser empáticos con ellos y sus familiares, de ahí que hayamos escuchado un discurso amable y con esperanza de mejorar el estado al mismo tiempo que quedó evidencia de que el gobernador cual médico, espera lo mejor de su equipo por eso elogió a su gabinete de quien dijo sentirse orgulloso.

Sobre este punto, es necesario decir que este reconocimiento y la vara tan alta que puso para su gabinete en un discurso que se vio a nivel nacional es un arma de dos filos ya que sus palabras a Tamaulipas también fueron que al tomar el cargo comprometió no solo su trayectoria, tiempo y capacidad sino también la memoria y el ejemplo de servicio de su padre, el ex gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Guerra. Por lo cual, si sus colaboradores no demuestran la voluntad y trabajo que exige un estado tan problemático como lo es Tamaulipas, el elemento deberá ser cambiado de inmediato ya que, aunque no estén en una mesa de operaciones, el que se quede por más tiempo también significa vida o muerte para el pueblo.

Es por ello, que el gobernador y sus asesores, deberán estar muy al pendiente del sentir de los ciudadanos con respecto al trabajo de los miembros de su gabinete a fin de que se honren sus propias palabras de estar abiertos a la apertura de ideas de todas y todos con el fin de que las mejoras se proyecten en los 43 municipios, al país y a otras regiones del mundo. Nuestras opiniones y las del pueblo, serán la radiografía que necesitan para calificar su trabajo, pues la excelencia no se logra tapando el sol con un dedo.

Por otra parte, es bueno aclarar que a lo que muchos pudieron llamar “Intenciones y/o deseos”, aquellos que son exitosos en sus ámbitos lo tradujeron a escuchar los objetivos a fin de cumplir las metas trazadas a favor de los ciudadanos, los cuales tienen muy clara la diferencia entre el anterior y el actual gobierno, ya que mientras el anterior mandatario tenía tendencia y preferencia al actuar delictivo desde joven y gustaba de rodearse de iguales a él, el actual gobernante es un profesional que se encargaba literalmente de salvar vidas, con el mismo tipo de amistades siendo algunos de ellos los que lo están acompañando en esta gran responsabilidad de gobernar Tamaulipas.

Ahora bien, todo tiene fecha de caducidad y si el “Tratamiento” que se está aplicando para mejorar el estado no da resultados en un tiempo razonable y se observa y da la impresión de que el gobierno no tiene la buena voluntad para solucionarlo, la desilusión es un sentimiento poderoso y un pueblo dolido y resentido es casi imposible que recupere la confianza.

Es por eso que al momento en que Cabeza de Vaca está aprovechando los problemas naturales (pero lamentables) de un estado que lleva en decadencia ya tantos sexenios, para atacar y tratar de desprestigiar, no lo consigue porque “Ya nadie les cree”, que por cierto fue parte del mensaje que claramente el gobernador le lanzó a CDV. ¿Qué porque le dedicó unos minutos de su discurso? Porque es el máximo representante de la cuarta transformación en Tamaulipas y es obvio que, si Francisco ha expresado sus deseos de contender por la presidencia, Américo Villarreal ponga las cartas sobre la mesa, para defender a su fuerza política ¿O nada más de aquel lado se vale?

Por último y a fin de no extenderme demasiado, es necesario abordar la advertencia a los poderes legislativo y judicial sobre conducirse con honestidad y decoro recordándoles que “La justicia que se vende “es cualquier otra cosa, menos justicia”, adelantándoles que sobre ese tema tenemos información específica sobre lo que se refería el gobernador.

Terminemos con lo verdaderas que resultaron las palabras de lo cual nos pareció fue el más eficaz avance en Tamaulipas: La reconstrucción de la relación entre Gobierno del Estado y Gobierno Federal, con la clara prueba de que, a sólo cinco meses, el presidente ha estado con en el estado en cuatro ocasiones, lo cual sin duda favorecerá la colaboración de los tres niveles de gobierno. Aunque por supuesto, no todo se le debe pedir al presidente que resuelva en Tamaulipas, ya que no queremos que nuestro estado sea catalogado como cierto alcalde de la capital que pide y pide solo porque no quiere o no sabe cómo trabajar.

Fue un buen informe, la esperanza sigue puesta en este gobierno esperando que el siguiente sea la presentación de los objetivos cumplidos, o por lo menos la mayoría de ellos, aunque esto signifique prescindir de aquellos que no están abonando al proyecto de salvar Tamaulipas. Además, no estaría de más que en cercanías de la gran elección presidencial, se lograra reunir a las 4 corcholatas, lo cual abonaría a trazar el camino para que, sin importar a cuál se elija, la relación de Tamaulipas con el gobierno federal continúe extraordinaria como hasta ahora.

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